Organismos admiten no poder asegurar que la globalización mejore el empleo

Informe. OMC y OIT reconocen que no tienen datos que lo prueben

Las organizaciones mundiales del Comercio (OMC) y el Trabajo (OIT) reconocieron ayer no tener datos suficientes para afirmar de manera rotunda que la globalización y liberalización del comercio aumentan y mejoran el empleo.

Ambos organismos difundieron ayer un informe conjunto en el que tratan de profundizar en la compleja relación entre la liberalización del comercio y la creación de empleo, dos variables que según determinados colectivos, especialmente los "antiglobalización", están enfrentadas.

"El sistema multilateral de comercio puede contribuir a aumentar el bienestar mundial y promover mejores resultados en el empleo, un reto al que se enfrentan todos los países miembros" de la OMC y de la OIT, afirman en el estudio sus máximos responsables, Pascal Lamy y Juan Somavía, respectivamente.

Sin embargo, del trabajo se deduce que, aunque "existen numerosos estudios empíricos, de ellos no se desprende un mensaje claro", puesto que en dos décadas de aumento del comercio mundial no ha habido grandes cambios del empleo, por lo que "la única conclusión justificada es que dependen de factores nacionales".

Algunos de esos factores son las políticas macroeconómicas o laborales, las inversiones extranjeras directas (IED), las nuevas tecnologías, la elasticidad de la mano de obra o el comportamiento de los trabajadores cuando buscan empleo.

"La globalización puede ser positiva para la mayoría de los trabajadores de los países industrializados y en desarrollo, siempre que se apliquen las políticas económicas adecuadas -sostienen los autores del informe. Sin embargo, puede no serlo para todos y no es posible ignorar sus repercusiones de carácter distributivo".

El trabajo dice que el incremento de la demanda de mano de obra cualificada es otro aspecto de la globalización que tiende a elevar las diferencias salariales entre trabajadores.

"La teoría clásica establece que el comercio entre países industrializados y en desarrollo aumenta esas diferencias salariales en el mundo industrializado", pero los autores defienden que el principal motivo de esas diferencias son los cambios tecnológicos.

Por lo que se refiere a la estabilidad del empleo, el trabajo reconoce que está muy extendida la idea de que el aumento de la competitividad, la reducción de obstáculos al comercio y la mayor integración de los mercados derivan en una mayor subcontratación, un entorno laboral "más turbulento" y, por lo tanto, más desempleo.

La OMC y la OIT reconocen que "hay razones para pensar que existe un conflicto entre eficiencia y protección, que, sin embargo, no sería muy agudo si se adoptaran políticas de protección apropiadas". efe

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