José Mastandrea
Hay empates y empates. El de ayer de tarde en el Franzini tuvo un doble sabor. Los jugadores de Defensor se fueron cabizbajos al vestuario y los de Peñarol dejaron la cancha aplaudidos por sus hinchas.
Fue el resumen de noventa y siete minutos de fútbol. La síntesis de un partido emotivo, vibrante, cambiante, que mantuvo la incertidumbre del desenlace hasta el pitazo final de Olivier Viera.
Defensor salió a escena con la misma obra que estrenó en la Libertadores. Con ese fútbol dinámico, veloz, explosivo, moderno y sorprendente para el ritmo local.
Y Peñarol apareció con su libreto. El de siempre. El de un equipo compacto, de mucha marca, de mucha pierna y poco peso en ofensiva.
Defensor impuso lo suyo. Dominó al aurinegro y no lo dejó salir de su campo de juego. Fue y fue, buscó por las dos bandas pero ese fútbol de toque terminó en la seguridad de una defensa que comandó Paolo Montero.
La superioridad del dueño de casa terminó cuando apareció el "Mago" Capria, el argentino se hizo de la pelota y la manejó de un lado a otro. Cuando Lemes subió por la derecha y Matías Pérez por la izquierda.
El partido se hizo parejo, impreciso, entreverado. Y así llegó el primer gol aurinegro. Después de un córner, un par de rebotes y la entrada de Vigneri para reventar la pelota sobre la línea del arco. Iban 34 minutos y Peñarol sacaba cabeza después de un comienzo difícil.
Apenas comenzó la segunda parte, un error de Mozzo permitió un pase de Fadeuille para el infalible Carlos Morales. Zapatazo al ángulo superior izquierdo y 1 a 1. De ahí en más, todo pintó violeta. Con yapa incluida. Expulsión de Montero (67`) y nueve minutos después gol de Mauro Vila y fractura de caballete nasal de Juan Castillo.
Defensor parecía seguir de largo todo volcado a la banda izquierda. Peñarol, herido en lo más profundo, apeló a la única arma que le quedaba: el corazón. Gregorio movió el banco, le dio ingreso a Enzo Ruiz y a Alejandro González, acomodó al equipo, le dio más aire y también más seguridad en el fondo y lo lanzó arriba. A los ponchazos, a lo que saliera. Peñarol llegó con un desborde del botija Ruiz, un centro donde falló Cáceres y Matías Pérez no perdonó. Fue el 2 a 2 a cinco del final.
El empate, dejó todo como al principio. Claro, con diferente sabor...
Las Cifras
20 años hace que Defensor no le puede ganar a Peñarol en el Estadio Luis Franzini: el último triunfo fue en 1987.
7 minutos de descuento dio el árbitro Olivier Viera. El partido estuvo suspendido por la lesión de Juan Castillo.
Las estrellas
Mauro Vila
Fue imparable, sobre todo en el segundo tiempo. Un gol y asedio permanente.
Matías Pérez
El lateral fue de menos a más. Terminó siendo la figura del partido y de los aurinegros.
Julio Mozzo
Gran partido. Trabajo a destajo en la mitad de la cancha. Uno de los más firmes.