-¿Qué le parece el formato de la Liga de Campeones?
-Hace unos años yo era partidario del formato antiguo, el de la eliminación directa. Ahora me he dado cuenta, después de hablar con mucha gente, de que no es posible cambiarlo. Sí soy contrario a que haya países que aporten cuatro equipos. De salida, ya son 16 clubs que aspiran al título con más fundamentos que el resto. Si reducimos esa presencia, conseguiremos una competición más abierta.
-¿Pero no hay demasiada diferencia entre los equipos pequeños y los grandes? ¿No se hace aburrida la primera fase?
-Si estos equipos no tienen la oportunidad de jugar esos partidos, esa diferencia cada vez será más grande.
-No será fácil que las grandes ligas renuncien a ese privilegio. Además, la gente prefiere ver los grandes duelos.
-¡Pero es que esos grandes partidos se seguirán disputando! Lo que yo digo es que hay que ser más justo. No podemos permitir que los campeones de ligas inferiores no puedan enfrentarse con los grandes. Eso perjudica sus economías en relación a derechos de TV y a la afluencia en su estadio...
-O sea, que descarta una Liga de Campeones cerrada al estilo NBA.
-Sí, la descarto. Cuando yo militaba en la Juventus iba a jugar a Islandia, a Polonia... Ese encuentro era todo un acontecimiento en esos países y la gente aún lo recuerda. No es bueno que la población de esos lugares no pueda ver a los grandes jugadores y clubs.
-¿Qué le parece la fase de clasificación a la Eurocopa? ¿No sería mejor hacer una clasificación previa de las selecciones débiles?
-Yo le pregunto: ¿por qué Malta no puede jugar contra España?
-Porque quizás sería mejor para esa selección débil jugar contra un rival de un nivel parecido. Sería un duelo más competitivo.
-Me está haciendo el discurso deportivo, pero también debemos tener en cuenta la parte económica. Malta quiere jugar contra España, aunque sepa que puede perder por 5-0, porque obtiene grandes beneficios económicos: taquilla en el estadio, derechos de TV...
-Algunos le acusan de tener un discurso anti-empresarial...
-No, el fútbol profesional se ha vuelto cada vez más un negocio, pero también creo que debemos dar un paso atrás para darnos cuenta de nuestra responsabilidad social.
-La FIFA y la UEFA siempre han querido evitar que los clubes recurran a la justicia ordinaria. ¿Cómo se puede evitar eso?
-Los clubes recurren a los tribunales porque no ha habido unidad dentro de la familia de la UEFA. No deben ser los altos tribunales ni los abogados los que marquen las tendencias en el fútbol. No hace falta ir a la Justicia si sabemos organizarnos bien.