Analistas de inversión del exterior y locales consideran que Uruguay tendría una buena receptividad tanto, si se decide a emitir en pesos nominales como en yenes.
Operadores locales siguen esperando que el gobierno salga al mercado para aprovechar las ventajas del contexto internacional.
Fuentes del equipo económico reconocieron a El País que el momento "es propicio". Técnicos especializados del gobierno señalaron que se debe buscar un equilibrio entre lograr desdolarizar la deuda y los costos financieros a pagar. Una emisión en pesos nominales tendría un mayor costo.
Ejecutivos locales dijeron que debería pagar más que Brasil porque este país ofrece un mejor desempeño reciente en materia monetaria y de control de la inflación.
En una emisión de pesos nominales la ganancia está en la diferencia entre la tasa y lo que suban los precios.
El analista para Uruguay de Merril Lynch, Pablo Goldberg, dijo a El País que el mercado tendría "apetito" por este tipo de instrumentos. Goldberg vio con buenos ojos que el gobierno se decidiera por una emisión en yenes. Junto a la diversificación del riesgo, el costo de financiamiento en yenes es accesible, dijo Goldberg.
El director de la Oficina de Deuda, Carlos Sténeri, viajó a Japón a fines de 2006 para evaluar la viabilidad de una operación en yenes.
La analista para Uruguay del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) en Nueva York, Paula Gandara, destacó que los fondos de inversión institucionales tienen la mira en puesta en la deuda en moneda local de los países emergentes. Para Gandara el resultado de una operación en pesos "dependerá del monto". Es probable que Uruguay deba pagar un "premio" -un rendimiento mayor al inversor- que países como Brasil que ya incursionaron en el mercado y son emisores frecuentes.
En su último informe el BBVA pronosticó que los bonos en dólares del país "se mantendrán firmes" por la mejora en la economía y "la abundancia de la liquidez". "Gran parte de las buenas noticias en el orden interno ya han sido descontadas y no prevemos muchos acontecimientos en 2007 que puedan generar un mayor potencial alcista sobre los bonos uruguayos", expresó.