La semana pasada se produjo la primera exportación de maíz uruguayo que será la punta de lanza de una corriente por venir que no registra antecedentes en las últimas décadas.
Operadores privados y funcionarios coinciden en que 2007 será el año en que Uruguay obtenga un volumen de exportación histórico de la mano de una buena cosecha y altos precios internacionales.
La semana pasada la empresa argentina Cosechas del Uruguay efectuó una venta por 2.000 toneladas a un precio promedio -antes del pago de flete y seguros- de U$S 167, informó ayer el programa Tiempo de Cambio de radio Rural, que también reveló que existen compras en el mercado para completar un barco con entre 30.000 y 40.000 toneladas.
El desafío para llegar a completar un barco es que se logre comprar antes de abril, cuando entra la cosecha de la soja, lo que puede implicar un cuello de botella en transporte y logística para los embarques.
Desde fines de la década del 90 y principios de la actual no se generaban exportaciones de maíz. La última gran venta fue por 16 mil toneladas. Si se concretan las ventas que se están planificando en estas semanas se llegaría a un volumen no conocido en la historia.
El operador de Agrosud, Fernando Villamil, estimó que en 2007 habrá un saldo exportable cercano a 100.000 toneladas en granos forrajeros como el maíz y el sorgo, mientras la demanda interna por estos productos ascenderá a entre 400.000 y 450.000 toneladas. Los rendimientos en el caso del maíz son "muy buenos" y alcanzarán un promedio cercano a 6.000 toneladas por hectárea.
Los precios seguirán siendo buenos (hoy están en U$S 145 puestos en Nueva Palmira) y no se prevén presiones bajistas en los valores, por lo menos hasta setiembre cuando entre la cosecha de maíz de Estados Unidos.
El técnico de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria, Gonzalo Souto, coincidió con el pronóstico y previó "precios firmes" en el maíz. Una primera estimación sobre saldo exportable de maíz y sorgo estaría entre 50.000 y 60.000 toneladas. Sin embargo, las exportaciones pueden superar esas cifras por la demanda que habrá del producto. La mayor producción esperada de Argentina y Brasil no presionaría la baja de los granos uruguayos, pronosticó el técnico.
Para Souto dijo quizá se pague unos dólares menos los granos uruguayos frente a la región por ser Uruguay un exportador ocasional.
El país fue en los últimos años importador de maíz porque el consumo superó la producción. En 2006 se importaron 180.000 toneladas en un año de fuerte demanda forrajera por la sequía. Los precios de Argentina -al cual se le importa mayoritariamente- pasaron de U$S 110 a U$S 165 en el último año mientras los valores local se mantuvieron.
Efecto no deseado
La demanda de maíz como materia prima para fabricar biocombustibles ha tenido consecuencias no deseadas en toda la cadena alimenticia mundial. En EE.UU. se están pidiendo precios que no se veían desde hace diez años. Los costos de los ganaderos por el alimento para animales se disparan, y se alzan voces que alertan de la suba.