ROCHA EDUARDO GONZÁLEZ
Denis Alfredo Milar, el "super volante" en la década del 70, sigue siendo afuera de la cancha un auténtico campeón sin haber perdido la humildad que sólo los grandes parecen tener.
Es el jugador nacido en Rocha, más laureado de todos los tiempos. Campeón del Este con la selección departamental en los años 1983, 84 y 88.
También, fue campeón del interior con el linajudo Palermo de Rocha en 1989 y del Este en el 87, 88 y 89. Esos fueron los títulos en el fútbol de O.F.I., pero también supo obtener lauros en Montevideo y en el mundo con Nacional: Campeón en 1980 de la Copa Libertadores de América, también alzó la Copa Intercontinental de ese mismo año con la tricolor.
Sus recuerdos en el coqueto balneario de La Aguada, donde pasa cada verano, están muy frescos, y hablan de la humildad de su cuna, aunque las cosas han cambiado: "En mi niñez llegaba a la escue-la Varela de Rocha tras caminar descalzo por la calle para no ensuciar las zapatillas".
En 1964 se inició en las inferiores de Nacional de la capital rochense y en el 66 debutó en Primera.
En su impresionante biografía, en 1970 llega a Rampla de Montevideo con 17 años. Por 1973 es el tiempo de Liverpool, logrando ser vicecampeón en 1974 con la negriazul y segundo goleador con 17 tantos, detrás del mismo Fernando Morena (24). Posteriormente, selección uruguaya, Eliminatoria y Campeonato del Mundo de Alemania en 1974. No faltó la anécdota: "No le hice caso a Bagnulo en el partido por las Eliminatorias ante Ecuador ( 1973), ingresé como puntero izquierdo y me ubiqué de cuarto volante, ganamos con dos de Morena, uno de Cubilla y otro mío. Son momentos, recuerdos de otros tiempos", agregó.
"Hoy el plantel de Nacional tiene un presupuesto de 100 mil dólares y nosotros cuando llegamos a ser campeones del mundo el presupuesto era de 70 mil; ¡cómo cambian los tiempos!"
Cuando pasó al Granada de España se fue ganando 2 mil dólares y en Montevideo percibía 400 dólares mensuales, era consciente que debía hacer una diferencia.
Ahora, el popular Denis Milar, estudia la posibilidad de dirigir un equipo de fútbol con Nelson Agresta, uno de sus tantos amigos en la fecunda cosecha de la vida.
La cifra
80 Fue el año que se consagró campeón de América y del Mundo jugando en Nacional