París
¿Fue tan sólo una declaración inadecuada o un indicio de que, a los 74 años, el presidente francés Jacques Chirac está perdiendo sus aptitudes diplomáticas, si no el juicio?.
Esa era la pregunta que se hacían ayer muchos el jueves luego de que Chirac declaró a tres medios que no sería "tan peligroso`` que Irán tuviese una o dos armas nucleares y que Teherán sería arrasada si las usaba contra Israel. Las afirmaciones causaron enorme revuelo y el mandatario tuvo que retractarse de inmediato.
Chirac, quien estuvo hospitalizado una semana en el 2005 tras sufrir un derrame menor, pareció distraído en la entrevista del lunes, las manos le temblaban un poco, leyó de fichas preparadas con letras grandes y le costó recordar nombres y fechas, según el International Herald Tribune y The New York Times, que entrevistaron al presidente junto con la revista francesa Le Nouvel Observateur.
París estaba ayer a la defensiva ante los numerosos pedidos de aclaraciones hechos por distintos gobiernos, las quejas de la oposición y las especulaciones de analistas que se preguntaban si Chirac estaba bromeando, había sido excesivamente honesto, irresponsable o habló sin pensar lo que decía.
Chirac llamó a los periodistas el martes para retractarse, pero las tres publicaciones dijeron que la entrevista había sido grabada.
El presidente dijo que "no pensaba que lo que decía iba a ser publicado", lo que es llamativo para un hombre que lleva más de cuatro décadas de vida pública y está acostumbrado a lidiar con la prensa y con sus códigos.
Un portavoz de la candidata presidencial socialista Segolene Royal dijo que Chirac había cometido un error "imperdonable``, mientras que la vocera del candidato oficialista, Nicolas Sarkozy, indicó que éste "no quiere que Irán tenga armas nucleares``. En este mismo sentido se expresó un comunicado de la presidencia.
Algunos analistas elogiaron la franqueza de Chirac, mientras que otros criticaron su torpeza, dijeron que se había tratado de un desliz menor o que se trató de una broma mal contada.
"Chirac nos dio un momento de honestidad``, expresó Alireza Nourizadeh, directora de investigaciones del Centro para Estudios Arabe-Iraníes de Londres. "Su comentario reflejó básicamente lo que yo creo es la posición de Gran Bretaña, EE.UU. y buena parte de Occidente: Si Israel es atacada, no dudarán en responder con represalias y la destrucción de Irán``, declaró. ap