El Banco Central volvió a insistir en que la fuerte expansión que registra la economía puede sobrepasar la capacidad de producción y generar presiones alcistas sobre la inflación.
La economía todavía no se recuperó de la fuerte caída de la inversión que se produjo durante la crisis y eso podría llevar a una "reducción de sus posibilidades de crecimiento de largo plazo", sostuvo el Informe de Política Monetaria del BCU del cuarto trimestre.
En su balance de riesgos el Central señaló que "el continuo proceso" de suba en la demanda de dinero "sigue siendo uno de los factores más importantes" a vigilar en el corto plazo. Los servicios consideran que "es factible" una reducción en el precio del petróleo asociada al "enlentecimiento de la actividad mundial", pero justificaron un "escenario conservador" dada la alta volatilidad del mercado del crudo.
La suba en los costos salariales y la capacidad que tenga la economía para compensarlos con más productividad sin traslado a precios es un capítulo a seguir de cerca. Más, si en 2006 el costo salarial subió más que la productividad en sectores importantes de actividad.
Para este año el Central prevé que la economía siga en "un contexto favorable en cuanto a financiamiento y deuda externa", pero sin una recuperación sustantiva de los términos de intercambio.
PRESIóN. El informe del Central pone más fuerza en la posibilidad que la fuerte demanda generada por la expansión económica genere presión sobre la inflación. Esto fue esbozado en el anterior informe e incluso por el presidente del Central, Walter Cancela, pero en un escenario de mediano plazo.
En el reporte se dijo que "se vuelve más plausible" y que hay "cada vez más factibilidad" de entrar a un escenario de "inflación de demanda". Esto es, si la demanda de bienes y servicios excede la capacidad de las empresas de producirlos lleva a que se encarezcan sus precios.
Aunque las mediciones sobre este fenómeno presentan dificultades, el Central dijo que "no caben dudas" que es "un elemento a tener en cuenta en el futuro cercano (...) "Todas las hipótesis dan el mismo mensaje", aseguró el informe.
Como el nivel de inversión está "todavía lejos" del de 1998 "el crecimiento de la capacidad productiva de la economía uruguaya puede resultar insuficiente luego de la fuerte recuperación en los últimos tres años y si se tiene en cuenta los niveles de expansión esperada para 2007 y 2008".
Según el informe "no es posible descartar" que la caída en la formación de capital entre 1999 y 2003 ponga límite y lleve a "una reducción de las posibilidades de crecimiento de largo plazo".
COSTOS. La repercusión en la suba de los salarios y su traslado a precios tiene su lugar en los balances de riesgo del Central. El año pasado los costos unitarios de mano de obra "se habrían fortalecido" en "importantes sectores" de la economía donde, a su vez, "se estarían produciendo caídas en la productividad". Si sube el costo laboral y la producción de los trabajadores no lo hace al mismo ritmo se achica el margen de las empresas y por ende podría trasladarse a precios. En 2006 el costo tuvo una "tendencia creciente" en la industria, en el suministro de electricidad, gas y agua y en comercio y servicios "mientras la productividad media habría descendido". Según las estimaciones del BCU existen presiones por mayores sueldos "más allá de lo acordado en los Consejos de Salarios".
"Fin de ciclo" y absorción
El informe destacó "el fin de un ciclo" de aumento en "la formalización" de contribuyentes de la DGI y el BPS luego de la fuerte suba del último año y medio. Para los técnicos del Central se debe esperar que los ingresos del BPS "estén atados a la evolución del empleo y del salario".
El reporte destacó cómo se absorbió el aumento de costos de Ancap y UTE sin trasladarlo a tarifas.
En los 12 meses cerrados a noviembre las compras de bienes y servicios de UTE y Ancap crecieron 44,4% y 14,4% en términos reales (descontando la inflación del período). En tanto la suba real en las tarifas de Ancap en ese período fue de 5,6% y de 3,1% en el caso de UTE.