Imagine tener unas vacaciones como las que tuvo el famoso modisto Ralph Lauren en Punta del Este: cenó en los mejores restoranes del balneario como La Huella y Marismo (ambos en José Ignacio), conoció Laguna Garzón, paseó por las tiendas de La Barra y fue invitado a infinitas fiestas privadas.
Hasta aquí nada fuera de lo común, salvo porque tuvo a su alrededor un dispositivo de gente dispuesta a atenderlo las 24 horas del día: choferes, empleadas domésticas, guías turísticos, un equipo de seguridad, y el servicio particular del chef argentino Pablo Massei.
Por supuesto que Lauren no movió un pelo para contratar a todo el personal. ¿Quién, entonces, se encargó de que sus vacaciones fueran diseñadas para que él pudiera conocer lo mejor del balneario con todas las comodidades?
Curiocity Travel, una agencia de turismo argentina que con muy bajo perfil y poca publicidad, logró captar a clientes de la talla de Lauren por ofrecer una propuesta altamente exclusiva: la de los viajes de lujo hechos "a medida", como explicó el director de la compañía, Enrique Argüello.
"Nuestra empresa fue fundada en 2001, y fuimos pioneros en América Latina en lo que se conoce como `travel boutique`, o sea, viajes que se planean con el cliente a medida", contó.
Curiocity trabaja fundamentalmente con los siguientes destinos turísticos: Buenos Aires, Patagonia y Mendoza en Argentina, Punta del Este y Carmelo en Uruguay, y Buzios y Rio de Janeiro en Brasil.
"Los circuitos turísticos varían según lo que el cliente quiere. Lauren, por ejemplo, quería conocer los atractivos naturales de Punta e ir a lugares de comida `gourmet`", contó Argüello.
Entre otros clientes, también trabajaron con Paris Hilton, a la que le proveyeron el servicio de seguridad y transporte en Punta del Este, y el director general de Google, Aydin Senkut.
Curiocity cobra una tarifa base por la planificación del viaje y luego todos los servicios agregados. Según contó Argüello, el cliente puede alquilar un jet privado para ir de Buenos Aires a Punta del Este y le costará U$S 3.000, alquilar un barco para ir por el día a Carmelo a U$S 900, o alquilar una mansión en un islote de Angra dos Reis, Brasil, por U$S 10.000 o U$S 15.000 por día.