MADRID | AP Y AFP
Por segundo fin de semana consecutivos se produjeron disturbios en el suburbio madrileño de Alcorcón, aunque de menor magnitud que en el primero. Aún así la policía arrestó a cuatro personas.
Jóvenes españoles volcaron contenedores y arrojaron piedras a policías y periodistas en Alcorcón, una localidad de 150 mil habitantes -de los cuales 21 mil son inmigrantes- ubicada quince kilómetros al sur de Madrid.
Si bien el amplio dispositivo policial y la alarma pública generada luego de los incidentes del anterior fin de semana, impidió que se repitieran los enfrentamientos de magnitud entre bandas de jóvenes españoles y latinoamericanos, se produjeron enfrentamientos puntuales que, además de los detenidos, se saldó con dos uniformados heridos.
El fin de semana anterior cerca de 1.000 jóvenes participaron en las rivalidades callejeros, utilizando palos, cadenas y armas blancas, derivando en siete detenidos y al menos cuatro heridos.
Ese incidente fue presentado por los medios españoles como violencia racista, pero las autoridades han restado importancia a las sugerencias de xenofobia.
Pese a ello, durante toda la semana, los adolescentes se habían enviado mensajes de texto a través de los teléfonos celulares alentando a más enfrentamientos contra los grupos de latinoamericanos. También se convocó a los sectores de extrema derecha a que asistieran a las manifestaciones.
En el fin de semana que acaba de terminar, más de 300 agentes impidieron dos concentraciones. La primera fue de corte "antifascista", en favor de la convivencia y contra el racismo; y la segunda fue convocada por grupos de ultraderecha directamente en contra de la inmigración.
Un centenar de jóvenes encapuchados que trataba de dirigirse hacia las canchas deportivas -lugar de los primeros confrontamientos- se enfrentó a la policía
Los jóvenes insultaron a los agentes y les lanzaron piedras, así como a los medios de comunicación que estaban cubriendo la información acusándolos de manipulación, por lo que los efectivos antidisturbios efectuaron una carga limitada contra los alborotadores que se dispersaron. Fue en esa acción que se produjeron las cuatro detenciones.
Los disturbios comenzaron después que grupos de jóvenes españoles intentaran vengar la agresión de un compatriota, supuestamente por adolescentes latinoamericanos en Alcorcón.