NANDO PARRADO
En la vida rápida de hoy, los avances en la tecnología, nos han permitido estar en contacto con la oficina, los socios, los clientes, amigos y la familia. Uno de esos avances estupendos es el teléfono celular. Aún en las calles y rutas, el teléfono celular nos hace sentir en casa, nos da seguridad y muchísima practicidad. Cada vez más y más, los conductores utilizan este teléfono. Desafortunadamente, los teléfonos celulares, además de todas sus cosas a favor, nos traen otras: peligro y accidentes.
Las investigaciones han descubierto que estos aparatos, son una distracción para los conductores y se ha probado que han sido los causantes de muchos accidentes. Algunas estadísticas hasta demuestran que se pueden comparar en cantidad, los accidentes causados por los conductores en estado de ebriedad, con aquellos causados por los conductores hablando por sus celulares.
En un estudio realizado en los Estado Unidos por el New England Journal of Medicine, donde se estudiaron 700 accidentes de auto relacionados a los teléfonos celulares, al mirar en el control de llamadas, se vió que un cuarto de los conductores estaban hablando en el momento del accidente y que más de la mitad lo habían utilizado en los minutos previos. Creo que en nuestro querido Uruguay, si se hiciera un estudio similar, los resultados serían exactamente iguales.
Solamente se necesita menos de un segundo para arruinar el resto de su vida por un accidente. Accidente causado por su conducta al hablar por el celular, puede ser pequeño o enorme, con graves consecuencias para usted o para los demás.