La Paz - Más de veinte políticos opositores bolivianos, entre ellos cinco ex mandatarios, se enfrentan a juicios iniciados o reactivados en el primer año de gobierno del presidente Evo Morales, según un informe publicado hoy por el diario paceño "La Prensa".
La Comisión de Constitución del Congreso se reunirá el martes próximo para analizar una demanda propuesta por Morales contra los ex presidentes Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-1997 y 2002-2003), Jorge Quiroga (2001-2002) y Carlos Mesa (2003-2005) por la presunta violación de leyes en la firma de contratos con empresas petroleras.
Sánchez de Lozada también está acusado de genocidio por las sesenta muertes ocurridas en octubre del 2003 durante una ola de protestas.
Hace pocos días, el ex mandatario fue declarado por la Corte Suprema rebelde y contumaz a la ley junto a sus ex ministros de Defensa Carlos Sánchez Berzaín y de Hidrocarburos Jorge Berindoague, con quienes reside en Estados Unidos.
El presidente de la comisión de Constitución, el diputado oficialista Antonio Sánchez, declaró al matutino que el próximo caso que se tratará será el del ex presidente Eduardo Rodríguez Veltzé (2005-2006) por su presunta culpa en la destrucción de más de 40 misiles del Ejército de Bolivia realizada por militares de EEUU.
Este juicio también fue impulsado por el presidente Morales que calificó de una "traición a la patria" la destrucción del armamento boliviano fabricado en China.
Además de Sánchez de Lozada, Quiroga, Mesa y Rodríguez Veltzé, en las últimas semanas se reabrieron investigaciones contra el ex mandatario socialdemócrata Jaime Paz Zamora (1989-1993) por el presunto encubrimiento de narcotraficantes durante su gestión.
El fiscal encargado del caso, Ramiro López, anunció el viernes, en declaraciones a Efe, que convocará a Paz Zamora a declarar en los siguientes días y que si no se presenta, como ya ocurrió ante un primer requerimiento, la Fiscalía General procederá a dictar una orden de arresto.
El presidente de la Comisión de Constitución negó al matutino paceño que el Gobierno haya iniciado una persecución judicial de opositores políticos, como han denunciado varias veces los ex presidentes.
Según el diario, la delegada Anticorrupción del Gobierno, Nardy Suxo, insistió en que no hay una "cacería de enemigos", sino procesos contra gente que cometió delitos como en el caso del ex ministro de Defensa Fernando Kieffer.
Kieffer fue titular de Defensa del segundo gobierno del ex presidente Hugo Banzer (1997-2001), y desde hace dos semanas se encuentra recluido en una cárcel de La Paz acusado de malversación de fondos en la compra de un avión.
No obstante, Suxo destacó la política anticorrupción del Ejecutivo y dijo que "está impulsando procesos que habían sido archivados u olvidados, arrinconados".
EFE