El silencio ha rodeado al tema de los Casinos, que se supo habían perdido millones de pesos en algo que bien cabe en el Libro de Récords Mundiales.
Cuando se dio noticia de semejantes pérdidas se ar-mó el consiguiente barullo en su torno. Pero como decía Herrera, no hay suceso que dure ocho días: el tema desapareció de las noticias. ¿Seguirán perdiendo los Casinos del Estado y los Municipales?
Si esto hubiera sucedido en administraciones nacionales anteriores, la izquierda habría puesto el grito -¡la herencia maldita!- en el cielo y el "incendio" todavía no habría podido apagarse.
Pero sucediendo en esta administración, nada irregular es irregular. Todo es regular, todos son compañeros, y los jerarcas son intocables. Quizás porque aún siguen "aprendiendo" a "gobernar".