JORGE SAVIA
Ojalá los botijas de la Sub 20 clasifiquen a Pekín 2008 y, si pueden, que sean campeones.
De todas formas, no escapará a la vista de nadie que el rendimiento futbolístico -y, sobre todo, físico- del equipo, fue de mayor a menor, algo a lo que el Dr. Jorge da Silveira alude en la página 4, citando que esta misma circunstancia se presentó en el Sudamericano Sub 20 de 1997 con la selección que luego fue vicecampeona mundial dirigida por Púa.
La similitud de dos situaciones separadas por 10 años de distancia, no es fruto de la causalidad, sino de una causalidad, que no pasa por el trabajo de los preparadores físicos: la idoneidad del Prof. Jorge Franco quedó posteriormente expuesta en el Campeonato del Mundo y ahora, no hace tanto, en el Mundial Sub 17, con la preparación del Prof. Balbi -que secunda a Ferrín en la Sub 20 actual- la Sub 17, aún eliminada, corrió tanto como los australianos y los turcos, y los mexicanos que terminaron campeones.
El tema es la forma de jugar. El uruguayo no puede salir "a apretar arriba" 90` y menos cuando se juega cada 48 horas. Le pasó a Nacional aquí con Boca. Lo hizo 30`. Fenómeno. ¿Y después?
Repasemos la lección de historia. Aquello de "ataca Argentina, gol de Uruguay", es la raíz -y debería seguir estando en la esencia- de nuestro fútbol.