DANIEL ISGLEAS
Uruguay y Estados Unidos firmarán hoy un acuerdo marco de comercio e inversiones, en medio de una polémica en el Frente Amplio que no logra definir una política de Estado sobre qué tipo de integración al mercado mundial quiere para el país.
El resultado estaba casi cantado: la Mesa Política no tomó posición a favor o en contra de la firma de un acuerdo marco de comercio e inversiones (TIFA, por su sigla en inglés) con Estadios Unidos, y tampoco pudo evitar una fuerte división entre los sectores que integran la coalición de izquierda.
La Mesa Política cayó en una situación de indefinición respecto al tema, en las horas previas a que el gobierno firme ese tratado con los enviados del presidente estadounidense, George W. Bush.
Los delegados de las bases de Montevideo arrancaron la reunión de ayer de la Mesa Política presentando la única moción de la jornada -un rechazo explícito al TIFA-, pero no consiguieron la cantidad mínima de votos. Solo la respaldaron los seis delegados de las bases de Montevideo, tres de las bases del interior, y el representante de la Corriente de Izquierda (que engloba al Movimiento 26 de Marzo).
Las bases se quejaron fuertemente del procedimiento empleado por el ministro de Economía, Danilo Astori, para impulsar el TIFA. "No lo llevamos más, porque piensa que la fuerza política está pintada", protestó uno de los delegados de ese sector. Y agregó que las bases no están dispuestas a permitir que esto sucede más, dijeron a El País participantes de la reunión de la Mesa Política.
Del otro lado, estaban Asamblea Uruguay (AU), Alianza Progresista (AP), Vertiente Artiguista (VA), Nuevo Espacio (NE) y el Movimiento de Participación Popular (MPP), que no respaldaron la moción de rechazo al TIFA pero tampoco presentaron una de respaldo explícito al acuerdo marco.
El Partido Comunista -representado por Eduardo Lorier y Doreen Ibarra (Fidel)- se abstuvo, lo mismo que tres representantes de las bases del interior (Colonia, Maldonado y Río Negro). Si uno de esos sectores se hubiera pronunciado en contra de la firma del TIFA, la moción hubiese tenido mayoría y, de esa forma, la Mesa Política habría tomado una decisión que apenas la mitad de los partidos deseaba: rechazar formalmente el acuerdo con Estados Unidos.
INTERPRETACIONES. El camino de lograr que unos grupos se pronunciaran por la abstención dejó a todos conformes. Para quienes apoyan decididamente el TIFA, es mejor que no haya una definición; y quienes no quieren el acuerdo quedaron conformes por haber hecho el esfuerzo y provocar una división de 10 para un lado, 13 para el otro y cinco en el medio.
En la interna del Frente Amplio esta situación tuvo ayer varias lecturas: en la sesión de la Mesa Política, el MPP interpretó que no pronunciarse en contra significaba un "apoyo implícito" que le daría al gobierno "vía libre" para firmar el acuerdo marco, según el diputado Carlos Gamou.
En sentido contrario, la Corriente de Izquierda opinó que si hoy se firma el TIFA a pesar de los 10 votos en contra, se estaría cometiendo una "infracción" política, según palabras de su delegado ante la Mesa Política, Helios Sarthou.
"Diez son menos que 13", le replicó Gamou. "Si la moción tuvo 13 votos en contra, salió derrotada", remarcó el legislador, según informaron las fuentes a El País.
Pero en realidad, los 13 votos de que habla el MPP no fueron "a favor" de firmar el TIFA -por más que muchos sectores así lo hubieran querido- sino que fueron la expresión de una manifestación en contra de la moción de impedir el acuerdo.
Sarthou insistió en que si no había una resolución expresamente a favor, el gobierno debía "esperar y no firmar" el TIFA, lo cual Gamou calificó como una "especulación".
Helios Sarthou: "Lo que pesa aquí es el contenido"
En estos casos no importa tanto el nombre que se le ponga, sino el contenido del acuerdo, porque estamos hablando de algo similar a un tratado de libre comercio".
Debate: Se reclama un
análisis sobre compras
estatales, las patentes
y el proteccionismo
Doreen Ibarra: "Esto es una luz roja para el Frente"
No hay que dramatizar. No desconocemos lo que dijo el presidente. Esto es una luz roja para el Frente y el gobierno. Los ministros deben comprender que hay que darle tiempo a las cosas".
Carlos Gamou: "El partido no puede impedir la firma"
DIPUTADO Y DELEGADO DEl MPP
El estatuto del Frente es claro: la Mesa puede mandatar a los legisladores y ministros, pero no al presidente. Bueno fuera que mandatara al presidente y que hoy no se firmara el TIFA".
Un pedido de Vázquez que no fue escuchado
El presidente Tabaré Vázquez se vio forzado por las circunstancias a intervenir directamente, pero su mensaje no fue tenido en cuenta por la Mesa Política. "Cuando veo esto, (refiriéndose a la ausencia de acuerdo), me quiero ir", se sinceró ante sus compañeros del órgano político el presidente interino de la Mesa, el ministro Jorge Brovetto.
Fuentes del Frente Amplio confiaron a El País que el ministro trasmitió desazón en sus palabras. Dijo a los miembros de la Mesa que el propio presidente Vázquez se comunicó con él en la noche del martes para aclarar que no se trataba de un tratado de libre comercio, sino un TIFA, exhortando indirectamente a todos a fijar posición a favor del acuerdo.
Pero fue en vano. Y de ahí el estado de ánimo en que quedó Brovetto. Al advertir la falta de acuerdo, intentó negociar, sobre la base de un documento del MPP, pero sus esfuerzos fueron infructuosos. Y a continuación, la Mesa trató la moción de las bases de rechazo al acuerdo marco. Brovetto se alineó con los sectores que querían respaldar la firma del TIFA.
La declaración que el martes por la tarde acordó el MPP con otros sectores, como el Nuevo Espacio y el Partido Comunista, no fue presentada, dijeron a El País integrantes del órgano de dirección del Frente. Las razones fueron que se buscaba una solución de consenso entre todas las fuerzas y para respetar el pedido de Vázquez.
Como se advirtió que no había "voluntad" de consenso, el documento con la declaración se mantuvo dentro del portafolio en el que había llegado al local de la calle Colonia.