El nadador Ramón Cordovés, el deportista más longevo de Cuba, dijo al cumplir sus 94 años sentirse "entero todavía" pese a "algunos achaques" y listo para "seguir nadando".
"Aquí estoy con algunos achaques, pero entero todavía y listo para seguir nadando", comentó el doble campeón mundial en 100 y 200 metros pecho del X Mundial de Natación, categoría master, de Italia-2004, en declaraciones publicadas este martes por el diario Juventud Rebelde, con motivo del cumpleaños.
Bajo el título de "Una vida de Oro", el periódico destacó en su página deportiva los valores del "incuestionablemente" atleta activo de "más edad en Cuba", ilustrada con una fotografía en la que se ve al ilustre anciano en el agua sobre los hombros de un amigo, sonriendo y con los brazos en alto en señal de victoria.
El veterano nadador no fuma ni ingiere bebidas alcohólicas, además es un "sempiterno caminante" y goza de buena memoria, describe el rotativo de la juventud cubana.
"Mi abuelo vivió 96 años, mi madre 95 y mi padre llegó a los 80", rememoró con orgullo Cordovés, ingeniero de profesión y vinculado desde 1998 a un club habanero para deportistas de avanzada edad, donde se mantiene entrenando de "forma sistemática" en aguas abiertas o en piscina.
Menudo y de baja estatura, el nadador lamenta no tener rivales para competir en su país, por lo que lo hace contra el reloj. Sin embargo, "en la casa me exhortan para que continúe entrenando", sobre todo Mayita, una sus hijas.
Aunque a veces, como en el Mundial de Italia, Mayita "me exigía demasiado como si fuera un jovencito", rememoró con picardía.
AFP