El presidente Tabaré Vázquez siente una "honda preocupación" ante el riesgo de que las continuas cumbres regionales en las que participan los mandatarios de América Latina se conviertan en una mera "rutina protocolar".
Así lo expresa en un artículo de opinión que publica hoy el diario español "El País", en el que recuerda que en el lapso de 76 días los mandatarios latinoamericanos han participado en cuatro cumbres relacionadas con la integración económica de la región.
"Es un dato relevante que, paradójicamente, puede correr el riesgo de convertirse en lo contrario", afirma.
Vázquez alude a la XVI Cumbre Iberoamericana que se celebró en Montevideo a principios de noviembre, a la Cumbre África-Suramérica de finales del mismo mes celebrada en Nigeria, a la II Cumbre de la Comunidad Suramericana de Naciones en Bolivia a principios de diciembre y a la Cumbre de Mercosur de hace unos días en Brasil.
El presidente uruguayo reconoce que "nunca antes" hubo tal predisposición política a abordar retos comunes, ni tantos recursos, pero advirtió de que "si las intenciones (...) no se concretan se diluyen generando más frustraciones a una historia que -como es la de la integración suramericana- ya ha acumulado varias".
"Las resoluciones y declaraciones de las cumbres anuales de las Comunidades Iberoamericanas y Suramericana o semestrales del Mercosur, siendo importantes, no son suficientes", argumenta Vázquez, quien añade que los pueblos exigen "resultados concretos".
Esas resoluciones, en su opinión, "no resuelven las materias pendientes ni garantizan el logro de los objetivos planteados".
El mandatario uruguayo señala "la importancia de amojonar los procesos de integración con reuniones cumbres", pero considera que "una cosa son las cumbres así entendidas y otra la sucesión de estos encuentros concebidos como rutina protocolar".
"Desde mi breve y modesta experiencia, me permito expresar honda preocupación", dice Vázquez, quien, no obstante, asegura que su país seguirá apoyando las cumbres "en lo que tienen de instancias de diálogo franco y productivo y de decisión en un proceso que es sustancialmente político y requiere acuerdos sostenibles".
El compromiso de Uruguay "está fuera de discusión", escribe el presidente uruguayo, quien asegura que pese a tener un país "territorial y demográficamente pequeño", los uruguayos "somos conscientes de nuestras fortalezas y nuestras limitaciones".
En lo que a Suramérica se refiere, Vázquez destaca que el éxito del Mercosur pasa por "una mayor definición" y defiende que "seremos una región integrada cuando actuemos y nos reconozcan como tal".
Lo "imprescindible" de este proceso es "construirlo entre todos y todos los días, sin que nadie renuncie a ser lo que es pero reconociendo en el otro a un semejante", añade Vázquez, que en la reciente cumbre de Mercosur insistió en que el bloque tiene que ser flexible para tratar con justicia a los países de menor tamaño.
"No se trata de exigir los ´planos del territorio´, pero tampoco de arriesgarse a navegar sin rumbo cierto. Integrarnos supone una estrategia que hoy, como lógica consecuencia de la falta de un proyecto definido, también es insuficiente", concluye.
EFE