Tres detenidos y pocas pistas

Misterio. Natalia Martínez desapareció el viernes de madrugada, a metros de un boliche

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Los familiares de Natalia Martínez, de 19 años, están parados frente al boliche "La Rinconada". Miran el cantero de la rambla, como buscando una respuesta en ese lugar donde ella fue vista por última vez a las 5 de la mañana del viernes.

Es que no encuentran una explicación para saber cómo desapareció en los 10 metros que la separaban del auto donde estaban sus tres amigas. Y sin que nadie viera nada.

Ayer de noche había tres detenidos por la Policía -dos hermanos y su primo- y una cuarta persona había sido liberada. Según declaró el director de Investigaciones de Maldonado, Rúben Rodríguez Trindade a Canal 10 "no hay pistas firmes que los involucren". También se investigan al menos dos vehículos, que ayer de tarde fueron revisados por Policía Técnica.

"Tenemos esperanzas de encontrarla con vida y en buen estado", dijo Rodríguez Trindade. La única pista firme que hay hasta ahora es la cartera de Natalia, dijeron a El País fuentes policiales. En la cartera había una remera, un encendedor un juego de llaves y documentos de Natalia. Ayer, perros entrenados por la Policía recorrieron un campo en el kilómetro 6 del Camino de los Arrayanes, donde las pertenencias fueron encontradas. No dieron con ningún rastro de la joven.

Fuentes de la investigación dijeron a El País que la hipótesis más firme es que Natalia subió al auto de una persona que conocía. En la puerta de La Rinconada, señalaron, hay "buena luz" y es "muy difícil" que si la subieron por la fuerza a un vehículo "nadie haya visto nada". Las pesquisas se realizan también en Montevideo y en varios departamentos. "Pueden haberla llevado a cualquier lado", comentó una fuente policial. Los efectivos descartaron que se trate de un secuestro extorsivo. "Es una familia de clase media y pasaron tres días sin comunicación", señalaron.

A bailar. La familia de Natalia va a Piriápolis de "toda la vida". Hebert, el padre, es empleado de una casa de electrodomésticos y Magdalena, su madre, es vendedora en una ferretería industrial. Natalia está terminando el liceo. Le quedan dos materias y en 2006 hizo un curso de auxiliar contable administrativa. Con Claudia, su hermana, y un grupo de amigas pasaron los primeros 15 días de enero en La Paloma. Es por eso que la Policía también investiga el caso en Rocha. Desde allí, pasaron por Montevideo y se fueron en familia a Piriápolis.

Las hermanas solían salir de noche juntas, pero el jueves Claudia decidió quedarse en casa. Y Natalia, como tantas veces fue a La Rinconada con tres amigas, una del liceo y dos del balneario. Esa noche Natalia no tomó alcohol. Según su hermana no suele beber, ni tampoco consumir drogas. Además, no tiene novio y Claudia dice que no estaba saliendo con nadie.

Las cuatro chicas salieron juntas, pero Natalia se quedó conversando con el portero de La Rinconada. Él le preguntó por Claudia y ella le contestó que iban a ir juntas al boliche al día siguiente. De ahí Natalia cruzó para ir al auto con sus amigas. En el cantero del medio de la rambla se cruzó con un "conocido" de Claudia, que fue quien la vio por última vez. Tuvo una conversación corta. Dijo que seguía, que sus amigas la estaban esperando. El auto donde la aguardaban estaba estacionado 10 o 15 metros más adelante.

Ese es el último lugar donde vieron a Natalia. Las amigas, contó Claudia, pensaron que quizás había entrado a otro boliche que está al lado. Se fijaron y Natalia no estaba allí.

Al salir, se encontraron con el mismo "conocido" que la había visto minutos antes. Les dijo que Natalia estaba buscándolas. Probaron ubicarla en su celular, pero estaba apagado.

No quisieron llamar enseguida a la familia de Natalia para no preocuparlos y pensaron que se hubiera entretenido en algún lugar. Aunque conociendo a Natalia, dijo su hermana, eso era poco frecuente. "Siempre avisaba dónde estaba. En La Paloma si iba a llegar más tarde de lo que habíamos dicho me mandaba un mensaje de texto", contó Claudia a El País.

Sobre las 7 de la mañana, Magdalena, la madre de Natalia, comenzó a preocuparse. La joven había dicho el día anterior que quería ir "bien temprano" a la playa. Así que fue hasta allí, por si acaso, pero no la encontró. Comenzó a llamar a las amigas y tampoco sabían nada de ella. Poco antes del mediodía hizo la denuncia. Hoy, dice que vive una "pesadilla".

Si vio a Natalia

Hasta ayer la Policía no tenía datos firmes sobre un lugar donde haya sido visto Natalia. Piden a la población que si tienen información llamen al 043-22559 o 099-92-87-77. Los amigos de Natalia estuvieron toda la tarde en la puerta de la comisaría esperando noticias de la joven.

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