BAGDAD El Ejército estadounidense anunció ayer la muerte de dos de sus soldados durante "una acción hostil" ocurrida el martes en la convulsa provincia de Al Anbar, en el oeste de Irak.
Según un comunicado del mando militar estadounidense, los uniformados perdieron la vida mientras participaban en una operación militar en la provincia, considerada feudo de la insurgencia árabe sunita.
El Ejército de EEUU había anunciado anteriormente que otro soldado falleció el martes a consecuencia de las heridas sufridas en combates con grupos insurgentes en la provincia de Diyala, al noreste de Bagdad.
Con las últimas muertes son 3.017 los soldados norteamericanos que han perecido en Irak desde la invasión del país en marzo de 2003 y su posterior ocupación por tropas multinacionales lideradas por EEUU.
El pasado diciembre fue uno de los meses más sangrientos para las fuerzas estadounidenses desde su llegada a Irak.
CADAVERES. La policía iraquí encontró en las últimas 24 horas un total de 60 cadáveres con impactos de bala y señales de haber sido torturados en distintos barrios de Bagdad, informaron ayer fuentes del Ministerio de Interior.
Las fuentes explicaron que todos los cadáveres, de identidad desconocida, tenían los ojos venados y las manos atadas al cuerpo.
Los cadáveres que aparecen casi a diario en distintas partes de Irak supuestamente pertenecen a personas que habían sido secuestradas y asesinadas por grupos de insurgentes.
El hallazgo de cadáveres, en su mayoría con señales de haber sido torturados, se produce en el marco de la violencia sectaria que sacude el país pese a los intentos del gobierno del primer ministro, Nuri Al Maliki, de aplicar su "plan de reconciliación nacional" para frenar la violencia. EFE