PUNTA DEL DIABLO E. GONZÁLEZ
Mañana puede resolverse un litigio que enfrenta al propietario de la "manzana 1" de Punta del Diablo con 14 comerciantes y que involucra a la Intendencia de Rocha.
Los comercios que giran bajo diversos rubros están instalados como ocupantes en una propiedad privada, largamente reclamada por parte de su legítimo propietario, Wilmar Fernández Lema.
Los titulares de esos comercios recibieron un cedulón municipal para que presenten sus documentos, como manera de lograr la respectiva habilitación comercial. El delicado asunto está bajo el análisis del departamento jurídico de la comuna rochense y podría tener una resolución este viernes confió una fuente. Agregó, que "es el principal problema a resolver que tiene en estas horas el intendente Artigas Barrios".
Como informara El País (18 de noviembre), el propietario de los terrenos, Fernández Lema, presentó un juicio que lleva 12 años con el fin de hacerse de su propiedad, en donde se asientan fincas y comercios de diversos ramos.
Quienes se ubican en la propiedad mencionada -considerada el corazón comercial del balneario- deben presentar el documento que acredite la propiedad o bien el consentimiento que pueda otorgar, eventualmente, su propietario.
Al cierre de esta información dicho consentimiento no ha sido brindado y por lo tanto, en primera instancia, no faltan quienes estiman que se está ante un cuello de botella, que podría terminar con los comercios clausurados.
Las fuerzas vivas se mostraron preocupadas por las eventuales consecuencias de un asunto que se mueve en la órbita privada, pero que podría tener repercusión pública, desde el momento que son servicios muy importantes para el balneario internacional de Punta del Diablo.
Los cedulones están en manos de los privados, quienes realizan consultas con sus respectivos abogados, tratando de encauzar una solución.
Wilmar Fernández Lema, al ser consultado por El País, cuando se presentó en la comuna para acercar un escrito a las autoridades municipales, dijo a El País que por el momento no iba a hacer declaraciones. "Voy a esperar al viernes, espero que se respete mi propiedad frente a los invasores", indicó.
La manzana 1, de estar desocupada, podría tener un valor que fácilmente llegaría a U$S 1 millón y los inversores interesados no demorarían en concretar, indicó una fuente del balneario.
Algunos comerciantes que fueron consultados por El País, se abstuvieron de formular declaraciones al momento.
No obstante, se expresó el interés de arribar a una solución que contemple a las partes y en particular para un balneario de formidable proyección como Punta del Diablo que este verano confirmó su atractivo mundial.
Extranjeros compran en la costa de Rocha
Los franceses parecen haber encontrado "ese no sé qué" en las costas de Rocha. Algunos empresarios que solicitaron reserva indicaron que no son pocos los franceses que están comprando tierras, particularmente entre La Pedrera y el Cabo Polonio. Inversores estadounidenses han adquirido propiedades en las cercanías del balneario Aguas Dulces.
El valor de la tierra en el área costera rochense tiene variaciones de significación. Un terreno en La Paloma vale entre U$S 8.000 y U$S 14.000, según Ricardo Pereyra de Inmobiliaria Quará. Un empresario argentino está construyendo una residencia en la laguna de Garzón, por un valor superior a los U$S 3 millones.
Compró un predio cuyo costo no resultó inferior a U$S 1 millón.
Esto significa que se pagó el permiso de construcción más caro en la Intendencia de Rocha: $ 350 mil, leyes sociales por U$S 300 mil y la construcción alcanza los 2.500 metros cuadrados. Para fincas así el metro cuadrado de construcción no vale menos de U$S 1.200.