Danubio tiene ojos claros

"Cholo" Trueba. Hace 26 años que recluta jugadores. Descubrió a Sosita, al "Polillita" y a Grosmuller

SILVIA PÉREZ

Sus ojos valen oro. Miguel Angel Trueba, el "Cholo", es el gran reclutador de jugadores de Danubio. Lleva a cabo su trabajo hace 26 años y dice que lo suyo es innato, aunque la experiencia lo ha mejorado mucho.

Es consciente que si estuviera en Europa, de donde supieron tentarlo, sería multimillonario, pero lo suyo no es el dinero sino el amor por Danubio. "Mi familia es Danubio y en mi casa lo saben. Hace un tiempo vinieron a hacerme una nota del diario Marca de España y me querían contratar. Lo mío no pasa por los pesos. Soy feliz en Danubio", contó Trueba.

A pesar de trabajar ocho horas diarias en una textil, tiene el tiempo suficiente para recorrer las canchas de fútbol infantil y elegir a los jugadores, a quienes luego les hará un seguimiento, a partir de los seis años de edad. Las cosas han cambiado mucho y hoy debe competir con quienes le ofrecen dinero o algún bien material a los padres de los pequeños para llevárselos. "Conozco casos en que la familia hasta vendió la casa porque le ofrecieron una mansión en el exterior. Cuando llegaron allá no les dieron ni al loro. Es bravo, pero yo compito haciendo las cosas bien. No permito que los empresarios se acerquen a los chiquilines, al menos cuando empiezan, después que hagan lo que quieran. Los alejo de los vicios y los voy a buscar a los bailes. Soy el malo de la película, pero llega un momento en que se dan cuenta y te lo agradecen", confió.

Rara vez se equivoca y para muestra basta un botón: Ruben Sosa fue su primer gran descubrimiento. El "Polillita" Da Silva, el "Pompa" Borges, Ruben Pereira, Eber Moas, Marcelo Zalayeta, Marco Vanzini, Juan Manuel Olivera, Javier Delgado, Fabián Carini, Damián Malrechauffe, Sergio Rodríguez, Juan Manuel Salgueiro y "Maravilla" Grosmuller, son sólo algunos de los nombres que ratifican lo anterior.

EL OFICIO. Cuando Trueba era un jovencito era barra brava de Danubio. En un partido frente a Peñarol en el Estadio se enfurecieron con el juez y decidieron ir a "moverlo". Pero se cruzaron con el ingeniero Del Campo, en ese entonces presidente del club, quien los paró en seco. "Danubio no es de esos cuadros y la violencia no conduce a nada`, nos dijo. Y agregó que nos esperaba el martes en la reunión de directiva y que si queríamos íbamos todos juntos al Colegio de Árbitros. El martes me hice el enfermo en el trabajo y me fui para la sede. El ingeniero esperaba una banda y fui yo solo. Le dije que los demás me habían nombrado delegado. Me dijo que si quería ayudar al club saliera a buscar jugadores y trajera a los mejores. Me descubrió el oficio. Para mí el ingeniero era Dios", finalizó.

¡Intentaron matarlo!

Cuando recién comenzó, Trueba recorría las canchas en bicicleta, luego pasó a la moto y su primer auto fue regalo de Marco Vanzini. De todos modos, el "Cholo" nunca sacó la libreta y cuando usa su actual coche se lo maneja su hijo.

Hace unos cuatro años fue embestido por una camioneta, cuyo conductor intentó acabar con su vida. No lo consiguió pero le destruyó una pierna. "Era un sicario. Mi trabajo le molesta a unos cuantos y en el fútbol hay un poder que no se ve pero existe".

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