LORELEY NICROSI EN COCHABAMBA
EL PAIS EN BOLIVIA
-¿Qué opinión le merece que Uruguay haya quedado ayer completamente incomunicado por tierra por la decisión de los activistas argentinos?
-Me parece extremadamente doloroso. Anoche (por el viernes) en la cena hablaba con el vicepresidente de Argentina, Daniel Sciolli, y él me decía que era absolutamente necesario encontrar caminos de encuentro y de solución del tema, lo más rápido posible. A medida que pasa el tiempo, se va deteriorando más esta situación, y bueno, el corte de los tres puentes ya es un bloqueo total que sin duda va a ser tenido en cuenta en el Tribunal de La Haya, donde nos hemos presentado con dos objetivos: pedir medidas cautelares y que quede absolutamente documentado ahora -y no haya que presentar pruebas después- que pese a las recomendaciones del propio Tribunal, hoy Uruguay está sufriendo el bloque total de los puentes.
-¿En la conversación que mantuvo con Sciolli, éste le planteó la posibilidad que Argentina adopte medidas para evitar el bloqueo?
-Nada, ningún planteo. Saludé además al señor canciller de argentina, Jorge Taiana, quien también expresó su deseo de que esto se solucione, pero ahí quedó toda la conversación.
-¿Mantiene su decisión de no negociar mientras se mantengan los cortes?
-Hasta que no se entienda que Uruguay no va a negociar con los puentes cortados, no se va a encontrar una solución. Que se levante el bloqueo en los puentes y entonces sí el gobierno uruguayo está dispuesto a negociar y buscar caminos de entendimiento. Sí se lo dijimos al facilitador y se fue sabiendo que Uruguay es un país libre y soberano que está apegado fuertemente al derecho internacional y que ha trabajado dentro de la legalidad. Y que con todo derecho exige que se cumpla con la normativa vigente internacional. Que se levanten los cortes de los puentes y luego conversamos.
-¿Eso quiere decir que la versión respecto a una eventual reunión en España, entre usted y Néstor Kirchner, no se va a concretar?
-Hasta que no se levante el corte de los puentes Uruguay no negocia. No está en la agenda del gobierno trabajar para la reubicación de la planta de Botnia, ni que se detengan las obras.
-Teniendo en cuenta la buena relación que había entre el gobierno de Néstor Kirchner y el Frente Amplio antes de que usted ganara las elecciones de 2004, ¿cómo cree que podrá recomponerse esa relación tras el conflicto por las plantas de celulosa?
-Lo principal como tema de recomposición tal cual usted lo plantea, es recomponer in totum las relaciones existentes entre el pueblo uruguayo y el pueblo argentino. Esto es lo más importante. ¿Por qué? Porque lo hemos dicho hasta el cansancio, hay más de 300 mil uruguayos viviendo en Argentina, pero también en Uruguay hay capitales y ciudadanos argentinos. Este intercambio entre dos pueblos hermanos es el primer elemento de recomposición. Los gobiernos pasamos, hoy estamos y mañana ya no. Si podemos recomponer una relación amistosa que existía -que en parte sigue existiendo- muy bien, pero lo que interesa realmente es que no quede una secuela grave, de lesión permanente entre dos pueblos hermanos.
-¿Va a volver a hablar con Luis Inácio Lula da Silva sobre el conflicto, al ser el presidente pro témpore del Mercosur?
-Lo hemos reclamado permanentemente. Entendemos que Brasil tiene que jugar un rol protagónico. Casi está arreglado que Lula esté llegando a Uruguay el 17 y 18 de diciembre.
-Su decisión de llamar al Ejército para que participe en la custodia de la planta de Botnia, generó reacciones contrarias en Argentina. ¿Qué indicios tenía de que podía pasar algo?
-Bueno, los indicios son muy claros, basta recorrer los medios de prensa de los últimos tiempos, tanto en Argentina como en Uruguay, e internacionalmente, para ver que han existido amenazas del lado argentino con respecto a determinadas acciones, que piensan o pensaban llevar adelante en Uruguay. Si yo en la calle, allá en Montevideo y ante testigos, le digo a usted que la voy a agredir, que voy a intentar atentar contra su vida, voy preso. Usted me denuncia y ya está. Bueno, eso es lo que han dicho algunos argentinos, han dicho que querían volar la torre, que iba a aparecer un Bin Laden, una señora dijo que estaba dispuesta a transformarse en una bomba viviente. También algún integrante del gobierno avaló estas declaraciones. Por otro lado se han sucedido algunos hechos que son de preocupación. Este año en enero Greenpeace, con activistas del lado argentino, desembarcó en el puerto de Botnia, se encadenaron, casi se genera una situación de violencia entre los trabajadores de la empresa y quienes habían desembarcado. Llegaron también a Montevideo a hacer algún tipo de acto, y en el vivero de Botnia en Paysandú hubo destrucción de plantines, con volanteadas muy violentos en sus textos, y estos elementos con algunos plantines de Paysandú aparecieron en Montevideo. Quiere decir que los indicios son evidentes y es evidente que Uruguay debe asegurar y preservar en primer lugar a su gente y en segundo lugar a sus bienes. Por la dimensión del terreno, por las características geográficas, la custodia de la planta la hace el Ministerio del Interior y la seguridad privada; el entorno que es muy amplio y muy complicado lo va hacer el Ejército, con órdenes de actuar de manera disuasiva y preventiva, y toda la costa la Prefectura Nacional.
-¿Van a portar armas? ¿Van a poder disparar en caso de que suceda algo?
-Eso será determinado oportunamente, estamos en estas tareas preparatorias y seguramente va haber que instrumentar algunas medidas legales para darle el respaldo correspondiente para la acción que el Ejército tiene que llevar adelante.
-¿Eso quiere decir que además del decreto que aprobó recientemente, se está elaborando una norma específica para que el Ejército pueda actuar?
-Sí, posiblemente haya algo complementario con elementos legales.
Confía en lograr acuerdos con la oposición
El presidente Tabaré Vázquez confía en poder "trabajar" en conjunto con la oposición en los próximos dos años y por eso está dispuesto a "escuchar" y "discutir" los planteos de las demás colectividades.
El mandatario dijo a El País que espera lograr consensos para designar un nuevo fiscal de Corte y posteriormente ver "qué pasa" con la integración de la Corte Electoral y del Tribunal de Cuentas.
El presidente, por otra parte, indicó que el Plan de Equidad que está previsto que sustituya al Plan de Emergencia no es un proyecto aislado, sino que forma parte de una "estrategia de país" que incluye, por ejemplo, la reforma tributaria.
Con respecto a la reforma del Estado, el mandatario dijo que el gobierno se encuentra "recogiendo todo el material" y analizando "experiencias" de otros países que resultaron "exitosas". Incluso, indicó, se tomarán propuestas hechas en Uruguay.
Inmediato traslado a la nueva cárcel
Mañana lunes el presidente Tabaré Vázquez visitará la cárcel especial construida en un predio militar que será el destino de los ocho represores procesados por la desaparición del militante del Partido por la Victoria del Pueblo, Adalberto Soba, en 1976.
Vázquez dijo ayer a El País en Cochabamba, Bolivia, que el traslado de los ocho represores se hará "en forma inmediata" a su vista a la cárcel, ubicada en el ex Regimiento de Ingenieros.
Vázquez dijo que el régimen que tendrán estas personas será "igual al del resto de las cárceles, igual al de cualquier prisión en el Uruguay".
Esta cárcel especial, informó Vázquez, estará bajo la órbita del Ministerio del Interior, con custodia perimetral del Ejército.
Allí irán José Gavazzo, Jorge Silveira, Ricardo Arab, José Sande, Luis Murente, Ricardo Medina, Guillermo Vázquez y Ernesto Rama.