El subsecretario de Economía, Mario Bergara, prendió públicamente la luz de alerta sobre la evolución de los costos de energía para 2007 y su incidencia en el programa fiscal y las tarifas.
Este año el gobierno preveía un gasto de U$S 140 millones para la generación de energía que al final llegó a U$S 370 millones.
Sólo U$S 30 millones fueron trasladados a tarifas y el resto lo absorbió principalmente el gobierno gracias a la mejora en la recaudación de la DGI y el Banco de Previsión Social. UTE sólo aumentó 5,5% en promedio, cuando si el gobierno no hubiera actuado, las tarifas deberían haber aumentado 30%.
Bergara dijo que se debe estar "preocupado" y "alerta", dado que "no es sostenible esta situación".
"Esperamos que se revierta", dijo Bergara que -parte en broma y parte en serio-los empresarios deben tomar en cuenta pronósticos de los meteorólogos Torraca y Vázquez Melo que la cotización del dólar para medir competitividad.