EDWARD PIÑÓN
Difícilmente los hinchas de Danubio encuentren consuelo el próximo domingo si se les escapa el Torneo Apertura.
Para los que van a gritar desde el primer hasta el último minuto en una cancha de fútbol, todo pasa por el logro dominguero, pero un club se hace grande o mejor dicho se proyecta hacia un futuro de grandeza y de éxitos por la transformación institucional que tenga. Y en ese aspecto, Danubio es uno de los equipos líderes en Uruguay.
Su balance financiero, que dio al cierre de temporada un superávit superior al millón de dólares, y las obras que se están culminando en Jardines del Hipódromo, no hacen otra cosa que confirmar que ahí hay gente que apostó con fuerza a la consolidación institucional.
Observar el nuevo vestuario, apreciar las cabinas de prensa y verificar que el entusiasmo por la modernización de su escenario no culminó, llevaron al periodista a entusiasmarse con la propuesta.
Eso, sin olvidar que en la Curva apuestan al fútbol, que creen en los juveniles y que viven sacando buenos jugadores, demuestra que en Uruguay se pueden conseguir los cambios. Que todo pasa por el querer lograrlo.
El domingo se define el título y los hinchas clamarán por una victoria, es de esperar que aprecien el triunfo que ya lograron.