Los concesionarios de marcas de automóviles (Ascoma) entiende que la decisión del Poder Ejecutivo de suspender por 120 días la expedición de nuevos certificados habilitantes para camiones frenó la suba en las ventas del único sector del mercado automotor que atravesaba una mejoría.
Por esa decisión el Partido Nacional reclamará hoy la presencia en sala del ministro de Transporte, Víctor Rossi.
Los nacionalistas estiman esta medida como "una intervención exagerada" en el sector y pedirán al ministro explicaciones y el alcance de la suspensión, dijo a El País el diputado Jaime Trobo (Herrerismo). Para el legislador, la decisión fue "arbitraria" y "abre la puerta" a intervenciones del Poder Ejecutivo en otros sectores.
Roberto Ferme, de la empresa Alvisi, explicó a El País que la medida "impide, por ejemplo, una situación que se viene dando que es el de las empresas que cambian una Fiat Fiorino por un camión Daihatsu de 2 toneladas. También afecta a empresas que, por ejemplo, son contratistas de Botnia y querían incorporar uno o dos camiones y afecta a las distribuidoras de productos panificados que iban a incorporar vehículos para trabajar antes de las fiestas", dijo.
Además, explicó, los concesionarios señan unidades frecuentemente, aún cuando no tengan la operación de venta posterior cerrada porque los vehículos demoran 90 días en venir cuando llegan desde Brasil. Las señas para los camiones más grandes rondan los U$S 5.000. Esta situación que afecta a los concesionarios está ocurriendo el caso de los camiones Mercedes Benz, Volkswagen y Ford. Otros vienen de Asia.
Para Ferme, la medida es "claramente anticompetitiva" y se da en un momento en que había financiamiento para la compra de camiones a través del "leasing".