PREVIA
Esta vez el que dejará las cartas encima de la mesa será Peñarol. El aurinegro pegará primero, saldrá a jugarse su futuro en el Torneo Apertura con Tacuarembó 24 horas antes que sus dos oponentes porque Danubio y Defensor Sporting, vivirán expectantes el choque de esta noche y mañana saldrán a jugarse su chance.
El fin de semana anterior, se dio lo contrario. Fue Danubio el que ambientó una remontada de sus rivales después de adelantarse y dejar dos puntos clave en Belvedere frente a Liverpool. Con ese empate, acrecentó la chance de aurinegros y violetas. Y así fue, porque Peñarol goleó a Nacional 4 a 1 en el clásico y Defensor Sporting venció a Tacuarembó 2 a 1.
En esta nueva etapa, la decimocuarta, abrirá el juego Peñarol, será el equipo que regulará el ánimo de danubianos y defensoristas ya que de lo que acontezca esta noche, puede definirse el título.
TUYA Y MIA. Eso está claro y los dos contendores lo saben. Gregorio Pérez lo repitió durante toda la semana: "ahora no vamos a escuchar la radio, por primera vez en lo que va del Torneo Apertura, pasamos a depender de nosotros mismos y eso es lo más importante", dijo en su reducto de Los Aromos.
Del otro lado, Carlos Manta, viejo zorro del fútbol, se frota las manos y le tira la responsabilidad encima a los aurinegros. "Si hubiésemos jugado en el Goyenola uno podía pelear con otras armas por un logro deportivo pero en el Centenario es diferente. De todas formas, no me fue mal, siempre le he hecho partido a los grandes", dijo el entrenador de los del Norte.
Gregorio no quiere perder de vista el objetivo ni siquiera quiere que sus hombres bajen la guardia después del triunfo clásico. "Hay que seguir encarando cada partido como lo hicimos hasta ahora. Hay que seguir con calma, con tranquilidad, apuntando al objetivo. Tacuarembó va a ser un rival duro, difícil, como lo han sido todos hasta ahora", indicó el entrenador de los aurinegros.
Para Manta, el aspecto económico torció la pulseada y lo dejó sin la fiesta que él había soñado en su propia casa. "No puedo desconocer la realidad por la que está atravesando el club, si hubiésemos jugado en Tacuarembó no hubiéramos concentrado y no sé lo que cenaban mis jugadores. Ahora vamos a concentrar y vamos a controlar las comidas, como cualquier equipo profesional", señaló el técnico de los rojos.
En la vereda de enfrente todo siguió por los carriles normales. Después de confirmarse la suspensión de la fecha, el cuerpo técnico de los aurinegros resolvió continuar con el "plan B".
El plantel trabajó sábado y domingo en horas de la mañana y ayer ya quedó concentrado en el Complejo "Washington Cataldi", a la espera del choque de esta noche.
El plantel aurinegro trabajó sin mayores novedades. Hizo fútbol (bajo lluvia), el sábado por la mañana en donde volvieron a estar ausentes Paolo Montero y Nicolás Vigneri, los dos futbolistas que terminaron sentidos y golpeados tras el encuentro clásico.
AFLOJE. "No hice fútbol por precaución, pero si el partido se hubiese fijado para el sábado jugaba sin problemas. No jugué para no recibir más golpes", admitió un Paolo Montero muy sereno y expectante.
"No podemos desconcentrarnos, estos partidos son los más difíciles, vienen después de un gran triunfo y se corre el riesgo de aflojar", apuntó el experiente zaguero.
En filas de Tacuarembó también surge la experiencia de Amaranto Abascal. "Sabemos que es un adversario duro, que viene de lograr un gran triunfo, pero nosotros tenemos armas suficientes como para pensar en lograr un buen resultado", señaló.
Hoy se abre la decimocuarta fecha del Torneo Apertura. Y Peñarol será el encargado de tirar sus cartas sobre la mesa. Va a pegar primero. Danubio y Defensor Sporting lo van a ver, van a vivir el choque ante los tacuaremboenses como si fuese propio.
Las dudas de uno y las certezas del otro
Carlos Manta tiene un par de dudas y Gregorio Pérez parece haber despejado la suya después de haber probado a fondo a Nicolás Vigneri. Todo parece apuntar a su titularidad.
El técnico de Tacuarembó no resolvió todavía si saldrá con Juan Obelar o Hugo Modernell en el arco y si en el mediocampo ubica a Techera o Giménez.
Modernell fue gran figura frente a Defensor Sporting y está pasando por un buen momento pero Obelar tiene más experiencia y un mejor desempeño en el juego aéreo, un detalle nada menor para afrontar la artillería pesada de los aurinegros.
Ayer por la tarde, el plantel tacuaremboense llegó a Montevideo y trabajó en la cancha del Complejo Militar (Bulevar Artigas y Garibaldi), en donde el técnico hizo un repaso técnico-táctico línea por línea. El movimiento sirvió para que los futbolistas aflojaran sus músculos después del viaje.
Hoy sobre el mediodía, Manta decidirá quiénes serán los once titulares ante Peñarol.
La delegación, que llegó pasadas las 17.30 horas, quedó concentrada en el Hotel Lancaster a la espera del compromiso de esta noche en el Estadio Centenario, un reducto donde Tacuarembó se siente cómodo por el buen estado del campo de juego y porque allí fue donde logró sus dos últimos empates ante los aurinegros.
Por otro lado, Gregorio respiró un poco más tranquilo ayer después de probar a Vigneri y el jugador no acusó dolor en la zona afectada.
El futbolista fue infiltrado y estaría en condiciones de jugar frente a Tacuarembó. En caso de no hacerlo, la alternativa que había manejado el entrenador aurinegro era la del rochense Pedro Cardoso, la primera carta de cambio en la faz ofensiva.
De todas formas, con o sin Vigneri, en filas aurinegras se piensa en el encuentro de esta noche y nada más.
En la concentración aurinegra no se habló una sola palabra de Danubio y el partido que resta por la última fecha del Torneo Apertura. "Si no le ganamos a Tacuarembó de nada sirve hablar del domingo", admitió una fuente carbonera.
"Los muchachos están metidos en cuerpo y alma en este encuentro, saben que es tan o más definitorio que el próximo", volvió a recalcar la fuente.
Lo cierto es que Peñarol y Tacuarembó viven el choque de la penúltima fecha a su manera. Manta con dos dudas y Gregorio con la certeza de poder contar con Vigneri en el avance. El Apertura, empieza a definirse.