Berlín - Amable, deportivo, con dotes de cantante, no fumador y bien disfrazado son los requisitos que debe reunir un buen Papá Noel o Santa Claus de la asociación de estudiantes Berliner Weihnachtsmann para alegrar a millares de niños cuando reciban sus regalos de Navidad el 24 de diciembre.
Los Papá Noel (en alemán: "Weihnachtsmann") deberán estar físicamente en forma olímpica. Tienen que recorrer 8,7 km a pie y subir 71 pisos cargando a sus espaldas una bolsa de 32 kilos llena de paquetes.
Pero los voluntarios deben ser sobre todo dignos representantes del Weihnachtsmann: "si no, los niños no creerán más en él", afirma René Heydeck, responsable de la selección que realiza la asociación de estudiantes que reunió el domingo a 200 Papás Noel para una asamblea general.
En total, 400 Santa Claus y pequeños ángeles van a surcar los cielos de Berlín y de la región de Brandemburgo para visitar a cerca de 4.000 familias en Nochebuena.
Muchos de ellos son estudiantes, pero también hay trabajadores y jubilados. Además del aspecto financiero, todos quieren fundamentalmente "llevar alegría a los niños".
Reiner Franz, de 43 años, se disfraza por segundo año consecutivo. "El año pasado me gustó realmente", afirma. "Uno entra con los regalos (que dejaron los padres delante de la puerta), canta villancicos, cuenta historias de Navidad, pregunta a los niños si se portaron bien y les aconseja comportarse mejor el años siguiente".
Al igual que sus demás colegas berlineses, Reiner Franz visitará promedialmente entre 10 y 12 familias que hayan solicitado los servicios de Santa Claus, entre las 14.30 y las 20.30 locales, a razón de 20 minutos en cada hogar.
Cada Papá Noel recibe 28 euros de cada familia, 15% de los cuales va para la asociación de estudiantes, después de haber invertido cerca de 50 euros en su disfraz rojo y blanco, una bolsa de yute para los regalos, una barba blanca postiza, una campana y un libro de oro en el que se anotan todos los datos de los niños.
Este año Reiner será acompañado por un ángel, que es su compañera sentimental Carola Milbrodt, de 31 años. "No es tradicional que venga un ángel con Santa Claus, pero confieso que es estupendo", afirma. "Uno se divierte compartiendo una fiesta familiar", añade.
Para René Heydeck, que terminó sus estudios de economía a los 40 años, "es difícil encontrar un buen Papá Noel. Tiene que hablar y presentarse bien y, lo más importante, querer a los niños. Durante las audiciones de selección se les hace asumir el papel a los postulantes y el resultado es inmediato".
Según Heydeck, un buen Santa Claus debe llegar puntualmente a las citas, ser amable, saber cantar, contar historias y no fumar durante la gira. Pero también debe saber responder a las preguntas pertinentes de los niños.
El responsable de la asociacion de estudiantes recomienda a los Papá Noel rechazar la copita de aguardiente que amablemente le obsequian los padres durante su visita, "porque después de 12 copitas uno ya no se puede tener en pie". Tanto para los niños como para Santa Claus, "la Nochebuena debe ser una bella experiencia".
La asociación, sin fines de lucro, fue creada en 1949 por las familias de las tropas estadounidenses acantonadas en Berlín. Desde entonces forma parte de la cultura navideña de la capital alemana.
AFP