Brasilia - Dos controladores de vuelo afirmaron que la colisión entre un Boeing de la compañía Gol y un jet Legacy, que en septiembre pasado mató a 154 personas en Brasil, se produjo en una "zona ciega" (sin contacto con las torres de control), cuya existencia niegan las autoridades aeronáuticas.
"La zona ciega existe. Es un área muy grande, más grande que varios estados (brasileños). Comprende el norte de Mato Grosso (centro-oeste), Tocantins (centro-norte) y llega a Bahia (nordeste)", dijo uno de los dos controladores entrevistados por la revista Epoca en su edición de este fin de semana.
"Hay otras zonas ciegas. En el norte por ejemplo", añadieron los entrevistados, militares de carrera, que hablaron bajo condición de anonimato, en el primer testimonio de ese tipo desde el día de la tragedia.
Uno de los ellos (identificado como Controlador A ) era uno de los encargados de seguir el paso del Legacy por el espacio aéreo de Brasilia; el otro ( Controlador B ) estaba en la sala de operaciones.
Las autoridades aeronáuticas niegan la existencia de "zonas ciegas", o "agujeros negros", en las fajas de altitud usadas por la aviación comercial (a partir de 30.000 pies), y así lo ratificaron el lunes pasado en una nota.
"Conforme a lo informado por el Comandante de la Aeronáutica (...), no hay agujero negro en la faja de altitud usada por la aviación comercial", afirma la nota, emitida tras la divulgación por la TV Globo de documentos internos de la fuerza que demostrarían lo contrario.
El accidente se produjo el 29 de septiembre, a 37.000 pies de altitud, en el norte de Mato Grosso.
El Boeing de la Gol volaba de Manaos (norte) a Brasilia con 154 personas a bordo; el Legacy, fabricado por Embraer, iba en sentido contrario, desde Sao José dos Campos (Estado de Sao Paulo) a Estados Unidos, donde debía integrar la flota de una empresa de taxi aéreo.
El Legacy logró hacer un aterrizaje de emergencia, con sus siete ocupantes sanos y salvos, en tanto que el Boeing cayó en la selva amazónica.
Las investigaciones tratan de esclarecer por qué el Legacy no había descendido de 37.000 pies a 36.000 pies después de haber dejado atrás Brasilia, conforme lo disponía el plan de vuelo.
Los controladores entrevistados por Epoca dijeron que hubo una secuencia de fallas, en uno de los aviones y en el software de las torres.
Según los pilotos, el transponder (sistema que señala la altitud y tiene un alerta anticolisiones) había dejado de funcionar en el Legacy, y las pantallas mostraban la altitud designada por el plan de vuelo, y no aquella en la que se encontraba realmente el aparato.
"Nuestra visualización decía que el Legacy estaba a 360 (36.000 pies) y no a 370 (37.000 pies)", dijo el Controlador B .
"Recuerdo incluso que un controlador preguntó: ¿Cuál es el nivel del Legacy? , y otro le contestó: 360 ", refirió.
Eso ocurrió porque el software, en ausencia de otras señales, transforma automáticamente" el nivel de vuelo solicitado en nivel en vuelo autorizado", prosiguió el Controlador B .
"Ya habíamos alertado acerca de ese problema hace mucho tiempo", aseguró.
Los controladores quieren que el tráfico aéreo de Brasil deje de estar al mando de los militares, y se quejan de tener que participar de entrenamientos y ceremonias como la de izar la bandera, a pesar de su trabajo en las torres.
"Eso de que los militares tienen que controlar (el tráfico aéreo) es una patraña", sostienen.
En su nota de la semana pasada, la Fuerza Aérea afirma que "el sistema integrado (de control aéreo) de Brasil fue citado muchas veces como modelo de gestión, sobre todo porque fue consagrado por el reducido número de accidentes, similar al de las mayores potencias mundiales".
AFP