Los ministros de Interior y Defensa de Argentina coincidieron ayer en calificar de "excesiva" la medida adoptada por Uruguay de colocar custodia militar al predio de la planta de Botnia.
"Esto lo que hace es llevar una suerte de afrenta que hay que resolver", dijo ayer el ministro del Interior, Aníbal Fernández. "Nadie jamás le faltó el respeto a los uruguayos", agregó.
Por su parte, la ministra de Defensa, Nilda Garré, sostuvo que esta decisión del gobierno de Vázquez altera "los lazos a futuro".
"Parece una medida excesiva. Un desplazamiento de fuerzas armadas genera siempre algún tipo de inquietud aunque esté cumpliendo tareas policiales", argumentó Garré.
"No es una decisión afortunada. Podría haberse hecho de otra manera, incluso con avisos previos", agregó la titular de Defensa.
Garré recordó que en ocasiones anteriores, y lo expresó a modo de ejemplo de la situación, cuando Chile tuvo que hacer un despliegue militar "siempre existió un aviso previo al ministro del área".