El Organismo Uruguayo de Acreditación entregó ayer al Instituto Nacional de Carnes (INAC) la documentación que acredita a Certicarnes como la entidad certificadora de toda la carne bovina que se exporta hacia el mercado chileno.
Certicarnes pertenece y está conformada por técnicos del Instituto Nacional de Carnes y es la única habilitada por el gobierno chileno para certificar la calidad de la carne bovina que se envía al mercado trasandino, el más exigente en cuanto a calidad del producto.
La acreditación se realizó bajo los requisitos de la Guía unit-ISO-IEC 65: 2000 y tendrá vigencia por un período de 3 años. "Significa un paso adelante porque en muchos países de la región existen certificadoras privadas, pero en el caso de Uruguay, la industria tiene la ventaja de que el INAC no está cobrando por las certificaciones a ese mercado, lo cual es trasladado directamente al precio de la hacienda y se beneficia el productor", reflexionó Luis A. Fratti, presidente del Instituto Nacional de Carnes.
Hasta el pasado mes de octubre, Chile importó 42.000 toneladas de carne vacuna por U$S 90 millones, a un precio por encima de la media de exportación.
"Me parece una buena cosa que INAC tenga una certificadora que se afiance y que mañana pueda ser reconocida a nivel internacional", agregó.
El año pasado, con las restricciones a las exportaciones impuestas por Argentina, prácticamente todas las plantas trabajaron procesando carne para Chile y el INAC tuvo que reforzar a Certicarnes para que pudiera cumplirlos.
México. Mientras tanto, el titular del INAC viajará a México en las próximas horas para ver cómo está funcionando el ingreso de los primeros embarques de carne vacuna, desosada y madurada. "Tenemos sólo un puerto habilitado para entrar (Veracruz) y queremos ver cómo está funcionando el ingreso y cómo podemos agilizarlo todavía más". El mercado quedó habilitado sanitariamente en marzo, luego de 5 años de gestiones, pero el primer embarque salió la semana pasada.