Una nueva instancia de negociación en el conflicto lácteo -que lleva 80 días- volvió a fracasar rotundamente cuando parecía que esta vez la solución estaba más cerca que en otras oportunidades. La cámara de la industria láctea no asistió ayer a una reunión pactada y, como reacción, el sindicato anunció un aumento de las medidas.
Desde ayer la federación de obreros afecta la distribución de los subproductos lácteos (yogures, postres, manteca y otros) en Conaprole y otras empresas del sector. "No va a salir ni un solo camión. Solo vamos a cargar camiones con leche", dijo a El País el dirigente sindical Roberto Galli.
Todo empezó el martes de noche, cuando la directiva de la cámara láctea anunció al director de Trabajo, Julio Baráibar, que no asistiría a una reunión prevista para la jornada de ayer. Los dirigentes empresariales tomaron esa decisión molestos porque el lunes y martes el sindicato incrementó las horas de paro. Por ejemplo, en la planta de Florida de Conaprole hubo seis horas de paralización de actividades los dos días. "Nosotros aceptamos que sigan con las medidas mientras se negocia, pero no que las incrementen", dijo a El País una fuente empresarial.
Sin embargo, los trabajadores aseguran que los paros en Florida se realizaron porque Conaprole "violó" un convenio que dice que los obreros zafrales no pueden realizar determinadas actividades en las plantas. Galli dijo que eso constituyó una "provocación" para el sindicato y se suma al hecho de que a muchos trabajadores se les descontó la prima por presentismo debido a los paros que realiza el gremio.
Galli afirmó que el retiro empresarial de la negociación "sorprendió" a los trabajadores y al gobierno. Una delegación del secretariado ejecutivo del Pit-Cnt se reunió ayer de tarde de inmediato con los trabajadores para analizar los pasos a seguir. El secretariado sesionará mañana en forma extraordinaria para tratar la "vuelta de tuerca" en el conflicto lácteo. Ese mismo día se reunirá en forma urgente el plenario de la federación de obreros lácteos.
FUTURO. Desde la cámara láctea se afirma que el incremento de las movilizaciones motivó el retiro de las negociaciones formales pero se aclara que los empresarios están dispuestos a seguir dialogando con el Ministerio de Trabajo. De hecho, ayer el sector empleador envió por escrito una nueva fórmula al ministerio, rechazada de plano por el sindicato.
Baráibar dijo a El País que el ámbito "fracasó", a pesar de los intentos mediadores del Ministerio de Trabajo. "Ya vamos 80 días de conflicto y todo sigue igual. No sé quién podrá solucionar esto. Tal vez Juan Carlos de Borbón venga a mediar", bromeó el jerarca.