La directiva de Audaf se reunió anoche en forma extraordinaria y resolvió parar la actividad del fútbol hasta que se les asegure mayores dispositivos de seguridad para cumplir la tarea.
El punto fundamental que llevó a tal decisión fue la agresión sufrida por el árbitro de tercera categoría Claudio Alvarado, al finalizar el partido de Tercera División que jugaron el domingo, Rampla Junior y Miramar Misiones.
La decisión suspende el desarrollo normal de todas las divisionales, incluyendo los partidos correspondientes a la décimotercera fecha del Torneo Apertura de Primera División, prevista para este fin de semana.
En la oportunidad, el agresor de iniciales R. P., que estaba oficiando de kinesiólogo de los rojiverdes, y que anteriormente había sido expulsado por Alvarado, cuando el mencionado árbitro se dirigía al vestuario le arrojó cal en el rostro, lo que le produjo lesiones en sus ojos.
MEJORA. Por su parte, el árbitro Claudio Alvarado, le manifestó ayer a El País que "estoy algo mejor, aunque todavía estoy con el ojo izquierdo tapado y me están tratando. Mientras que en el ojo derecho tengo el 50% de la visión. Felizmente me dijeron los médicos que no quedaré ciego".
Agregó Alvarado que "en el momento de la agresión el dolor en los ojos fue impresionante y quedé sin visión. Todo comenzó aproximadamente a los 70` cuando por una denuncia del asistente expulsé a quien luego me agredió".