(*) POLITÓLOGO VENEZOLANO Y DOCENTE DE CIENCIAS POLÍTICAS EN LA UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA (UCV) | CARLOS ROMERO (*)
Esta campaña electoral ha tenido tres características fundamentales. La primera de ellas es el "ventajismo oficial", o sea el uso de recursos políticos y materiales del gobierno en beneficio del candidato oficialista, Hugo Chávez.
En segundo lugar ha habido una campaña muy fría respecto a otras. La mayoría de la población no ha estado involucrada en el proceso y ha tenido una actitud distante. Según las encuestas, el 51% de los venezolanos se califica de abstencionista. Aclaro que se trata del total de electores, y no solo de los que ya tienen decidido su voto.
La última es que la campaña gira en torno a la obra de gobierno. Chávez defendiéndola y Rosales criticándola pero, al mismo tiempo, ofreciendo una agenda muy parecida como alternativa, centrada en el populismo. No ha presentado un programa diferente en lo social; sí en materia de política económica o política exterior.
No ha sido una campaña sucia, pero sí ha habido un abuso del gobierno en base al ventajismo.
Chávez también ha realizado denuncias de complots y de intentos desestabilizantes por parte de la prensa y sectores de la oposición. No creo que tengan ningún fundamento. El presidente ha hecho mal en hacer esas acusaciones. Hoy la gran mayoría de los venezolanos opositores están dentro de la agenda democrática. Si alguna ventaja tiene la candidatura de Manuel Rosales, o si tiene algún mérito, es que revitalizó a la oposición democrática. Hoy por hoy los sectores más radicales, los que impulsaban golpes de Estados, o incluso los que llamaban al abstencionismo electoral, están en franca minoría.
En este momento, cualquiera de los dos candidatos puede ganar. Nunca nadie pensó que Chávez tendría un contendor con la fuerza de Rosales. Si bien las encuestas reflejan un mayor porcentaje por el presidente, su rival ha tenido un gran repunte en las últimas semanas. Mucho va a influir cómo se maneja Rosales en esta recta final y si logra influir en el abstencionismo. Es cierto que hay dos grandes "familias" de encuestas: unas que hablan de un empate técnico y otras que le dan a Chávez una ventaja de 20%. Personalmente, ninguna me parece creíble.