Noviembre es un mes alarmante. Es el mes noveno (como su nombre lo dice, por extraña casualidad). Noviembre, termina el novenario de la actividad política y en seguida viene el trimestre de las fiestas. Explico: Con los primeros calores, el ánimo uruguayo se va a la playa y no vuelve hasta después de la semana de turismo.
Es un hecho del ser nacional debido a la costa de arena, que manda más que las vacaciones formales.
Comprobación de lo que digo: No hay nada más urgente en el Uruguay, que encarar la reforma del Estado (los entes autónomos no pueden seguir como van, fundiéndose de a uno) y sin embargo el Presidente Vázquez posterga el inicio de ese cambio apremiante, hasta el lunes siguiente al próximo domingo de ramos. Vázquez es un hombre sabio, sabe lo más difícil: sabe esperar.
Mirando el pasado inmediato, este noviembre marca el final del segundo año de gobierno; y lo logrado por los innovadores, resulta bastante magro. Justamente, las inhibiciones oficiales son el gran tema. Pueden enumerarse cinco causas para esta ataxia locomotriz:
1) La estructura de la coalición que ganó las elecciones, está integrada por más de veinte fuerzas (si se cuentan los partidos que la integran más las disidencias internas de esos partidos). Esa pugna no es pues la más adecuada para cumplir un plan.
2) Los empujes del fanatismo infantil, le faltan el respeto a la realidad. El caso del Ministro del Interior es expresivo. Entre lo que buenamente imagina y pretende el señor Díaz y lo que está pasando, se abren abismos llenos de inseguridad.
3) El arrastre de una cultura de oposición crea en el gobierno situaciones que resultan paradojales. Se toman resoluciones a las cuales el gobierno se opone y a veces sale derrotado. (El triunfo del señor Gargano en el caso del TLC, es indiscutible y es irreparable).
Después de esos parpadeos, modificar una modificación no querida, crea situaciones un tanto monstruosas. La línea seguida con el gasoil (más que una línea, un cerote de tres pisos), es llamativa en el mundo.
4) La paradoja de la timidez en la conducción de la cosa pública se da más que nunca. La timidez lleva a abstenerse de intervenir; y "cuando menos se piensa", provoca el efecto contrario, el gobierno se excede en un ex abrupto. Es el caso inconstitucional de la fiscal Guianze y algunos otros picos de ilegalidad menor.
5) En el gabinete, la falta de conocimientos se cuela por muchas hendijas. La inexperiencia de varios ministros a quienes el Presidente no controla, ni aconseja (la falta de diálogo interno), desordena los resultados. Sólo el equipo económico mantiene reciamente su orientación; sabe a ciencia cierta qué quiere y usa los medios idóneos para lograrlo. La reforma tributaria es un cambio estructural que deberá aplicarse suavemente, a lo largo del tiempo, o provocará una resistencia enconada; llega sin que haya preparación cultural.
IDEOLOGÍA. El día 2 de setiembre del año 2000, el doctor Tabaré Vázquez, pronunció un discurso referido a la necesaria actualización de la ideología; y ese discurso fue ratificado en el Plenario del Frente. Vázquez hizo puntualizaciones concretas sobre la necesidad de reformar el Estado y ser competitivos y admitió expresamente, "el peligro de las utopías trasnochadas." Vázquez inauguró así, un nuevo estilo para la izquierda nacional, acercándola al modelo seguido por los gobiernos socialistas de Europa.
Escribí entonces, algo que ahora, seis años después, ratifico:
- "Atribuyo a las palabras de Vázquez y a la respuesta favorable de su organización política, una importancia trascendente, cultural.
El discurso del 2 de setiembre 2000, se parece a la colocación de una piedra fundamental, anuncia una construcción doctrinaria. Por supuesto, para cobrar valor, los hechos deberán confirmar su coherencia durante los próximos cuatro o cinco años. (Hasta aquí lo publicado en esta sección el 10/9/00, bajo un titulo merecido: "Entrando al siglo XXI").
REFORMA. Tomar distancia de sus propios seguidores, que pueden devorarlo, ha sido la preocupación constante del Presidente, desde que aceptó ser candidato.
En reiteradas ocasiones avisó su teoría de la independencia entre la coalición de izquierda y el gobierno (en el caso hipotético de que se ganaran las elecciones) y en el Congreso del Frente Amplio de diciembre del 2003 (1.400 integrantes) su idea fue ampliamente ratificada.
El candidato del Frente, en caso de ganar las elecciones (como poco después sucedería), mantiene su autonomía con respecto al aparato político; no queda sujeto a las bases ni a los órganos de dirección del conglomerado. Vázquez lo explicó desde el primer momento, al ser elegido Intendente de Montevideo, mediante una metáfora médica: el candidato que gana las elecciones, corta el cordón umbilical y gobierna según su saber y entender y no "a demanda" de sus electores.
Por consiguiente, se sabe desde ya en qué consistirá la reforma del Estado que se promete para el año que viene, puesto que el pensamiento del Presidente fue formulado con precisión.
Los intereses corporativos de los funcionarios de los entes autónomos deberán ceder ante el interés general.
La situación del Uruguay, única en el mundo, llega a su fin. Los medios de producción en manos del Estado son una antigualla que el Estado no puede financiar.
A 16 años de la implosión soviética, el Uruguay tiene chance de despertarse.
Aleluya.