En Uruguay existe potencial para generar más de 100 megavatios de electricidad (5% aproximadamente de la demanda en momentos pi-co) a partir del año 2008 con residuos generados en aserraderos y más de 2.000 megavatios a partir de 2013, lo que la convierte en la alternativa más prometedora de producción de esta energía, de acuerdo con un estudio de la Dirección Nacional de Energía.
Con residuos de plantaciones forestales el potencial es menor: 90 megavatios a partir de 2008 y más de 100 megavatios a partir de 2012.
"Desde el punto de vista país, con la generación de energía eléctrica a partir de leña o residuos forestales en centrales del orden de 10 megavatios, se maximizaría la utilización de capacidades nacionales de fabricación de bienes de capital. La utilización de residuos para la generación eléctrica, resulta una opción económicamente atractiva con costos de generación muy competitivos", dice el estudio técnico.
Destinar plantaciones con el único fin de producir energía luce más complicado. En el caso de una central de 100 megavatios de generación se necesitaría una plantación de cerca de 35.000 hectáreas de bosques, los cuales deberían estar próximos a la localización de esa planta (lo que sería en zonas muy concentradas).
El análisis señala que una planta que utilizara residuos de campo debería ubicarse en Rivera, Tacuarembó, Río Negro, Soriano o Paysandú. La que emplease restos provenientes de aserraderos tendría que ubicarse en Rivera, Tacuarembó o Artigas.