JOSE GALLO
"Sabía que era grave porque no podía respirar hondo. No me entraba aire cuando quería recuperar. Mientras me atendía el médico tampoco me pasó la molestia".
Ignacio Pallas relataba así las sensaciones tras chocar con Jorge Bava a poco del final del partido del sábado. El zaguero se llevó la peor parte y hoy deberá pasar por las manos del doctor Suero antes del entrenamiento matutino de los tricolores, quienes regresan al trabajo hoy, a las 10 en Los Céspedes.
"Ahora todavía me molesta. El sábado me revisaron, pero no cambiaba nada hacer la placa ese día o esperar hasta el lunes, por eso decidimos esperar. Si está quebrada o no, la recuperación se hace con quietud", explicó.
Sin embargo, el estudio no se hará esperar más y hoy por la tarde le sacarán una placa para saber con exactitud la lesión que tiene y el tiempo de recuperación que necesitará, algo que todavía no manejaron los médicos del club.
No obstante el dolor del golpe fue anestesiado en parte por el resultado que obtuvo el tricolor en Belvedere y la manito que les dio Central en el Franzini.
"Durante el partido no estuvimos pendientes de Defensor, aunque nos dejó contentos poder alcanzarlos. Lástima la victoria de Danubio, porque sabemos que no dependemos de nosotros para bajarlo, lo de Peñarol importa pero no tanto porque todavía falta jugar con ellos", comentó.