RODOLFO SIENRA ROOSEN
Los Senadores Penadés y Rubio polemizaron sobre la designación del Fiscal de Corte. "El País" ya demostró la alcaldada constitucional. Me referiré a algunas alusiones aisladas del Senador Rubio sobre el Partido Nacional en "Búsqueda" (5 de octubre).
Recordando la profecía de Wilson en la sesión del Parlamento previa a la disolución de Cámaras en 1973 anunciando que "el Partido Nacional será el más feroz enemigo de la dictadura", Rubio -que admite que el líder blanco cumplió- niega que el Partido Nacional lo haya hecho. Dice que para comprobarlo basta con revisar el número de sus víctimas. También menciona que Aparicio Méndez fue Presidente en la dictadura, y termina: "afirmaciones de esta índole muestran cuán necesario es enseñar la historia presente".
Para cuantificar la oposición a la dictadura por número de víctimas, habría que recordarle al Senador que el Partido Nacional desde 1904, cuando derramó su sangre para conquistar derechos de los cuales goza hoy también él, nunca volvió a tomar un arma -es un Partido de paz- y menos para alzarse contra las Instituciones, como lo hicieron legión de frenteamplistas, como se armó y mató la guerrilla que trajo la dictadura y como armado hasta los dientes estaba el aparato militar comunista. No tuvo tantas víctimas de guerra, porque no promovió guerra armada. Si es cierto que algunos blancos colaboraron con el gobierno de facto, también habrá que recordar que integrantes del Frente Amplio, en febrero de 1973, fueron los primeros en pretender subirse al tren de los militares cuando los comunicados 4 y 7. Además, la amplísima mayoría del Partido la representaban Wilson Ferreira Aldunate y demás dirigentes férreamente opositores al gobierno, implacables enemigos del régimen que hicieron oposición, pero eficaz. Wilson tenía entrada en ámbitos de libertad y de democracia de otros países -lo que no tenían los frenteamplistas porque era notorio que albergaban en su seno militantes encariñados y relacionados con dictaduras marxistas leninistas- y ese apoyo internacional, que tuvo enorme importancia para recuperar a las Instituciones, sólo lo podían conseguir demócratas. El mundo sabía y sabe quién es quien.
El Partido Nacional pues, aportó, desde el exilio y con sacrificio de sus dirigentes, lo que la mezcolanza izquierdista no podía porque le cerraban las puertas. El prestigio se gana con trayectorias.
En otra parte de su exposición el Senador afirma que "el partido de la impunidad" lo integraron blancos y colorados y calificó la ley de Caducidad de "infame".
El Senador sabe que de la dictadura se salió en el Club Naval y que justamente quien no pactó nada porque no estuvo presente fue el Partido Nacional. Y sabe que la impunidad militar estaba sobrentendida en los acuerdistas, simplemente porque era lo natural. En ese momento el Frente vendía a la madre a cambio de su reivindicación política. Después se convirtió en enemigo de la impunidad que concedió con conciencia y voluntad. Son los reyes de la pirueta. Y se recordará que aquella "ley infame", la apoyó el sesenta por ciento de los uruguayos (¿también "infames", señor Senador?).
Tiene razón el Senador Rubio. Son necesarios los cursos de historia reciente, con profesores de buena fe. Si se consiguieran, él debería ser alumno de primera fila. Yo lo acompañaría, con pruebas de lo que digo.