BOGOTA - Al menos 23 heridos, dejó la explosión de un coche bomba colocado por un hombre en uniforme de la Armada en el estacionamiento de una universidad militar en la que se encontraba el comandante del ejército y otras personalidades.
El auto usado en el ataque llevaba 60 kilos de un explosivo granulado denominado R-1 que iba cubierto con papel aluminio para dificultar que perros entrenados lo detectaran, dijo un vocero oficial. Un hombre con uniforme de la Armada y cuyas imágenes fueron captadas por una cámara de seguridad, condujo la camioneta.
En respuesta al ataque, el gobierno recompensará con unos 400.000 dólares a quien ayude a esclarecer lo ocurrido y anunció la militarización de la ciudad.
El ministro no quiso responsabilizar a nadie del atentado, pero poco antes, el vicepresidente Francisco Santos culpó a las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) sin mostrar evidencias.
En la Escuela Superior de Guerra, contigua a la universidad y muy cerca del lugar de la explosión, se encontraban el comandante del ejército, general Mario Montoya, y el director de esa institución, general Mario Correa.
El último atentado en Bogotá mató a una persona el 31 de julio, en un polémico hecho del que se investiga la posible participación de militares que buscaban mostrar resultados positivos de las tareas de protección a una semana de la inauguración del segundo mandato de Alvaro Uribe. AP