Las aguas se han vuelto un poco más que turbias para Paul McCartney, que atraviesa una parte muy compleja de su proceso de divorcio de la ex modelo Heather Mills. Y toda la prensa se ha volcado sobre ellos y sus entredichos haciendo que su viejo éxito Hope of deliverance (Esperanzas de liberación) suene más que adecuado para su caso.
El ex Beatle negó que le pegara a su ex mujer durante los cuatro años que duró el matrimonio, señaló ayer el vespertino Evening Standard después de que ella lo acusara a él de comportamiento violento. Si bien McCartney, de 64 años, no ha querido hacer ningún comentario, una fuente cercana al músico dijo al periódico británico que se trata de una campaña sucia impulsada por Mills, de 38 años de edad.
Las afirmaciones de la ex modelo están contenidas en los papeles de divorcio presentados por sus abogados. que tramitan la separación definitiva de la pareja, explica el rotativo. Según esos documentos, que también fueron publicados en la prensa, McCartney se comportó de manera violenta, era dominante y estaba frecuentemente ebrio o bajo efectos de las drogas. En otra oportunidad él la atacó con el cristal roto de una copa de vino.
PRENSA. El Evening Standard resaltó que la ex modelo, que perdió una pierna en un accidente de tráfico en 1993, ha asegurado que McCartney le exigía que le preparara la cena cada noche y le llegó a pedir que no amamantara a su hija Beatrice.
En estos documentos, que forman parte del argumento para pedir una parte de la fortuna del cantante (estimada en unos 1.232 millones de euros), ella afirma que el ex Beatle actuó de manera vengativa. El músico, por su parte, ha negado rotundamente todo esto.
La prensa reveló que en Los Angeles, en noviembre de 2002, él la tomó del cuello y la empujó contra una mesa, mientras que en otra ocasión, en agosto de 2003 mientras estaban en Long Island, McCartney respondió de manera agresiva cuando ella le preguntó si fumaba marihuana, según el Daily Mail.
El Evening Standard dice por su lado que la filtración de estos detalles perjudica la reputación de McCartney y profundiza la tensión entre las dos partes pese a que tienen una hija de dos años. Una fuente cercana al músico dijo al citado vespertino que el equipo de relaciones públicas de la ex modelo ha preparado esta filtración para mejorar su reputación frente al púbico.
Factor foca
El ministro canadiense de pesca dijo sentirse responsable por este duro divorcio, ya que invitó a ambos a un debate sobre la caza de focas. Ambos habían viajado en marzo a Canadá para realizar una visita a un témpano de hielo, en el marco de una manifestación en contra de la caza de focas, y participaron luego en un debate televisado en la CNN junto al ministro. Esto, según él, sacó a luz un lado "agrio" de ella y colaboró en la separación.