SEBASTIAN CABRERA
Con el fin de la mayoría de los consejos de salarios, quedaron atrás las negociaciones interminables y los choques entre cámaras empresariales y sindicatos. Pero para las empresas se inicia una etapa casi igual de complicada: cómo hacer para ponerse a tiro en el pago de los ajustes salariales y en los aportes al Banco de Previsión Social, retroactivos a julio.
En los hechos, durante octubre buena parte de las empresas del país "reliquidará" los suel-dos de los últimos tres meses con los aumentos decretados y le pagará a sus empleados esos ajustes. Pero no todos lo harán. Hay firmas que ya han "adelantado" los ajustes salariales desde agosto y, en el otro extremo, algunas empresas espera- rán a que los acuerdos sean homologados por el gobierno, se-gún un relevamiento realizado por El País.
Tienen derecho a hacerlo ya que el aumento recién es obligatorio cuando se publica en el Diario Oficial. "El acta que se firma en el Ministerio de Trabajo no genera obligación jurídica alguna", admitió el negociador de la Cámara de Comercio, Julio Guevara. Claro que los empresarios son conscientes de que cuánto más tiempo pase, más complicado será el trabajo de "reliquidación".
La mayoría de las empresas afiliadas a la Cámara de Industrias ha comenzado a "liquidar" la retroactividad de los meses anteriores y algunas negocian con sus trabajadores la forma de pagar el aumento.
El sistema funciona así: cada vez que una gremial afiliada a la cámara llega a un acuerdo con el sindicato, comunica a sus socios los detalles del convenio "y las empresas lo empiezan a aplicar", explicó el prosecretario de la Cámara de Industrias, Nelson Penino. Pero el empresario reconoció que es distinta la situación de las empresas no asociadas: "no tienen los medios" para "conocer los detalles" de los acuerdos hasta que sean "homologados" y difundidos por el gobierno.
En tanto, el directorio de la cámara metalúrgica acaba de "recomendar" a las empresas afiliadas "hacer efectivo" el porcentaje adeudado. Lo hizo luego de que un jerarca del Ministerio de Trabajo aseguró que Economía homologará el acuerdo firmado hace algunos días y que no recibirá cambios. El convenio establece 5,44% de aumento retroactivo a julio y tres ajustes más en un período de dos años, cada uno con 2,75% de recuperación.
La situación en el comercio es similar a la del sector industrial: "Las empresas cercanas a la negociación o integrantes de las cámaras, ya están dando el aumento. Pero en los casos de firmas ajenas a la cámara, es habitual que se espere la publicación en el Diario Oficial. Si no está publicado, no se animan a darlo", explicó Guevara. "Hay contadores que se oponen a dar los aumentos con anticipación porque si el Ministerio de Economía observa el decreto, tienen un gran problema", sostuvo el asesor empresarial. Además, reconoció que algunas firmas con "dificultades económicas" también han decidido no dar el aumento hasta que sea obligatorio hacerlo.
AVANCE. Semanas atrás, la Cámara de la Industria Frigorífica decidió adelantar un ajuste de 5% a cuenta del aumento que se decretó en el sector: 6,62%. "Pero cada empresa era libre de adelantar algo o no", aclaró el secretario ejecutivo, Daniel Bellerati. En agosto, Cambadu, la Asociación Nacional de Micro y Pequeñas Empresas (Anmype) y la Confederación Empresarial del Uruguay (CEDU) también recomendaron a sus asociados otorgar "adelantos" a cuenta de los aumentos. El vicepresidente de Cambadu, Daniel Fernández, afirmó que muchas empresas hicieron caso para "evitar roces": "Compartimos diez horas de trabajo empleados y empresarios".
El presidente de Anmype, Ricardo Posada, cree que no haber adelantado el ajuste es una actitud "que luego provoca problemas de relacionamiento" con el gremio: "Los vivos que esperan la homologación, se joroban. Ahora tendrán dificultades para hacerse cargo de los aumentos salariales".
El interior se queja
La Confederación Empresarial del Uruguay, que agrupa a centros comerciales del interior del país, envió ayer a sus asociados una nota donde les recomienda negociar convenios colectivos "empresa por empresa" ya que entiende que los laudos de los consejos de salarios son "inalcanzables" y "obedecen a una lógica montevideana que desconoce la realidad del interior".