El presidente Tabaré Vázquez pidió ayer a los parlamentarios de Iberoamérica que los países desarrollados aporten "solidaridad concreta y cooperación efectiva" a las poblaciones de emigrantes.
Vázquez consideró que la emigración es un "derecho inalienable de los pueblos", que busca un destino donde el entorno "deje de serle insoportablemente inhóspito".
En tanto, España, uno de los destinos preferidos por los inmigrantes uruguayos, considera que con ellos debe actuarse "con apego a la legalidad", según sostuvo el presidente del Senado de ese país, Francisco Rojo.
Sin embargo, no dejó claro si incluyó en su reflexión el Tratado de 1870 entre España y Uruguay. La inmigración "es algo que nos preocupa porque está en la agenda de la sociedad", sostuvo Rojo en la asamblea en el Palacio Legislativo.
"España es un país solidario. Lo ha demostrado. Pero respondemos a la legalidad porque son los Estados quienes tienen la responsabilidad" por los inmigrantes, precisó el parlamentario.
Al inaugurar el II Foro Parlamentario Iberoamericano, y ante legisladores de toda América Latina, España, Portugal y Andorra, Vázquez puso el tema de la migración en la agenda del debate, cuando señaló que "es claro" que "nadie emigra alegremente".
"Podrá hacerlo libremente, porque la emigración es un derecho esencial e inalienable del ser humano, pero nadie emigra alegremente", subrayó.
12% de uruguayos. El presidente agregó que la gente demanda "no por reclamar, sino porque lo necesita y tiene derecho a ello". El que se elige para emigrar "es un lugar donde realizarse como individuo y vivir en sociedad, un lugar donde nacer, desarrollarse y morir dignamente", añadió.
Vázquez dijo que las naciones no son "una pieza de museo ni un milagro", sino que se construyen "con los propios ciudadanos y los que llegan de otras partes del mundo a esa nación".
El presidente recordó que las deliberaciones de este II Foro Iberoamericano, al igual que la reunión de Jefes de Estado que se realizará en Montevideo, "asigna una especial atención a la temática de las migraciones".
A la vez, destacó que en las últimas cuatro décadas emigraron entre 10% y 12% de los uruguayos, que son "mayoritariamente jóvenes y capacitados", lo que "denota una realidad preocupante, por no decir desesperante o desesperanzadora".
En tanto, el presidente del Senado español, Francisco Rojo, afirmó que España es un país "receptor neto de inmigración", y refirió que según una encuesta de la ONU, en 2005 España acogía "un total de 4,8 millones de migrantes, el 2% de la migración mundial".
Rojo instó a encontrar "un modelo equilibrado, pero sobre todo humanizado de gestión de las migraciones", e indicó que "son los Estados los que tienen la facultad de establecer las condiciones de entrada y permanencia en su territorio de ciudadanos de otros países".
"NO SON DELINCUENTES". En la reunión, cuyas conclusiones se presentarán hoy, se aprobará el Estatuto de Montevideo que aborda el tema de la migración como "uno de los grandes problemas del siglo", previo a la Cumbre Iberoamericana a celebrarse en noviembre en Uruguay. El Foro fue inaugurado por el titular de la Secretaría General Iberoamericana (Segib), Enrique Iglesias, y el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa.
El Foro aprobará el Estatuto, su acta constitutiva, que fijará objetivos, composición y régimen de funcionamiento.
Asimismo, los parlamentarios abordaron ayer en cuatro mesas de trabajo distintos aspectos del tema migratorio, para elevar propuestas a la Cumbre Iberoamericana que se celebrará entre el 3 y el 5 de noviembre en Montevideo.
Iglesias dijo que las migraciones son "uno de los grandes problemas" de este siglo.
Indicó a la vez que la migración actualmente "alcanza casi 200 millones de personas", y que el problema "no se puede reducir a una dimensión económica, tampoco social ni política, sino que es un fenómeno integral y como tal debe ser abordado".
Enfatizó que "estamos hablando de personas, no de delincuentes, hombres, mujeres y niños en busca de mejores horizontes, y como tales hay que respetarlos", por lo cual "el tema de los derechos humanos debe inundar todo esto", aseguró.
Asimismo, señaló que "en esa realidad, hay intereses de los países receptores y de los países emisores (de inmigrantes), que deben ser reconocidos" y que "solamente si somos conscientes de unos y otros, llegaremos a los acuerdos" entre los distintos países iberoamericanos para enfrentar el problema.
Uruguay supera el promedio mundial
El vicepresidente Rodolfo Nin Novoa sostuvo que han cobrado peso en las últimas décadas manifestaciones de rechazo a la "persona diferente".
Indicó que la migración contemporánea es "compleja" y que en este proceso "han perdido peso las fronteras nacionales". Citó fuentes de Naciones Unidas en las cuales se señala que en 2005 la migración afectaba a 191 millones de personas en todo el mundo, aproximadamente el 3% del total de habitantes.
En el caso de Uruguay, dijo que hay casi cuatro veces más del promedio mundial de personas fuera del país, es decir casi 400 mil habitantes de un total de 3,5 millones.
Las conclusiones de la reunión sobre migración serán trasladadas a los jefes de Estado y de gobierno que comparezcan a la cumbre que tendrá lugar en Montevideo en noviembre.
En tanto, y apelando a las afirmaciones del presidente Tabaré Vázquez pronunciadas horas antes, en cuanto a que la migración es un "derecho inalienable" de las personas, el diputado herrerista Jaime Trobo planteó la situación que se vive en Cuba, durante uno de los talleres que se realizó ayer.
En ese encuentro, Trobo dijo que había países (no nombró a Cuba), que "prohiben las libertades y las migraciones" y pidió que esta referencia fuese incluida en la declaración final de esta mesa de trabajo. Precisó que no podía "echarse las culpas a los demás", sino que exhortó a "mirar las culpas propias de los países para garantizar las libertades" de las personas.