El Sindicato Unico Nacional de la Construcción y Afines (Sunca) realizará hoy un paro general nacional de 24 horas, que incluirá una movilización frente al Edificio Libertad y la entrega de un documento a la Presidencia de la República.
El gremio reclamará por más seguridad y por el cumplimiento de las normas vigentes tras la muerte de dos obreros en el derrumbe del ex Hotel Juncal el pasado jueves.
En lo que va del año 14 obreros de la construcción fallecieron en accidentes de trabajo, según el sindicato.
Tras la movilización, que está convocada para la hora 11, el gremio le entregará a la Presidencia un detalle de las 124 muertes ocurridas en esa industria desde el año 1992.
En la carpeta se adjuntará la fecha, hora, lugar de cada accidente, las causas, y otros detalles.
"Hoy ir a trabajar es más peligroso que andar por la calle... alguien tiene que poner fin a esta situación", declaró ayer Julio Rodas, secretario de prensa de la organización, que se declaró en "estado de alerta".
En tal sentido el Sunca exige "la instalación urgente de un ámbito superior" con representación de los ministerios de Trabajo y de Transporte, el Banco Hipotecario, el Banco de Previsión Social, cámaras empresariales y la Sociedad de Arquitectos.
La intención del sindicato es arribar a un "compromiso" nacional para hacer cumplir las normas vigentes.
El dirigente del Sunca reiteró que en la industria hay un "60% de trabajadores en negro".
Para la gremial la legislación actual en materia de prevención de accidentes es suficiente, pero denuncian fallas en los controles que la vuelven estéril.
Rodas manifestó que "faltan penalizaciones" porque el máximo de multa que se le ha aplicado a una empresa en caso de muerte de un trabajador fue de $ 13.000, "que además se pagaron dos años después".
Para el dirigente este hecho hace que las empresas prefieran pagar la multa antes que invertir en seguridad de sus obreros.
Hasta el momento el Sunca no ha sido llamado a declarar por el derrumbe. La gremial está expectante de la resolución del caso judicial y esperan penas para él o los responsables. "Que no terminemos como siempre que al final el responsable es el trabajador que pierde la vida, y nunca hay nadie que pague por estas muertes", aseveró Rodas.
El dirigente reiteró que la gremial califica de "asesinato" lo ocurrido el jueves pasado en la Ciudad Vieja porque "a simple vista se veía que ahí las normas de seguridad no estaban cumplidas para nada".
También afirmó que el sindicato no está habilitado para llevar adelante una denuncia penal, y que eso está en manos de las familias de los trabajadores.
En tanto, el juez Daniel Tapié aguarda los informes finales de Bomberos y de la Intendencia de Montevideo sobre lo sucedido y citará nuevamente a los técnicos y responsables de la obra entre mañana y pasado.
Los organismos analizan si había problemas de seguridad constructiva, si el arquitecto Raúl Wilner siguió estrictamente los planos de reformas entregados al municipio y remitieron a laboratorio materiales utilizados en la obra para medir su resistencia.
Ayer, la directora de Acondicionamiento Urbano de la Intendencia de Montevideo, Hyara Rodríguez informó que en el derrumbe "se habrían perdido algunas pruebas".
Deslinda responsabilidades
La directora de Acondicionamiento Urbano de la Intendencia de Montevideo, Hyara Rodríguez, fue enfática ayer en señalar que la Intendencia tiene competencia sólo sobre fincas ruinosas, y que el edificio del ex Hotel Juncal no era el caso. "No era una finca ruinosa cuando comenzó la obra", agregó.
En ese sentido la directora adelantó que la Intendencia va a "tratar de deslindar responsabilidades" en este caso.
Tras la reunión de gabinete, Rodríguez dijo que la comuna está trabajando en la elaboración de un informe sobre las condiciones que provocaron el derrumbe.
Afirmó que todavía no está claro si se procederá a una demolición total o parcial de la finca y aseguró que se trabaja en determinar si la misma representa un peligro para el entorno. En consecuencia, no está definida la fecha de demolición. El día del derrumbe Bomberos valló las inmediaciones del edificio por "peligro" de un nuevo colapso.