El presidente Tabaré Vázquez y el titular de la Secretaría General Iberoamericana inauguraron hoy una reunión de presidentes y legisladores de los Parlamentos de España, Portugal, Andorra y veinte países de América Latina, denominada II Foro Parlamentario Iberoamericano, que pondrá de relieve las futuras políticas migratorias de la región.
Vázquez, en su discurso, citó al filósofo y sociólogo Zygmunt Barman al reflexionar sobre la globalización. "Él sostiene que la combinación actual de la anulación de visas de ingreso de algunos países, con el mayor rigor en el control de pasaportes, dan cuenta no solamente de un agudo contraste del mundo en que vivimos sino también de cierta peligrosa estratificación social que amenaza al mismo".
El presidente agregó que "mientras algunos seres humanos pueden ir sin papeles a casi cualquier lugar, a otros no se le permite ingresar o quedarse en esos mismos sitios a no ser que presenten cuantiosa como detallada y exigente documentación. Lo primeros son los de arriba y los segundos, los de abajo. Mientras los primeros ejercen la voluntad de moverse voluntariamente como turistas los segundos padecen condenados a desplazarse o a ser "vagabundos", término citado de Barman.
"Nadie emigra alegremente, aseguró y "Los uruguayos lo sabemos por una doble experiencia propia". Se refirió a los inmigrantes que se marcharon de la "Madre Patria (...) cargados de sueños y de nostalgia" para llegar a Uruguay "muy livianos de equipaje" y agregó que "como reverso de esa experiencia migratoria lo sabemos también porque Uruguay ha sido en estas últimas cuatro décadas un país de emigrantes. De emigrantes mayoritariamente jóvenes y capacitados que buscan en otras tierras las oportunidades a las que tienen derecho pero que no encuentran en las suyas".
Aseguró que "se estima que entre el 10 y el 12% de los uruguayos viven en otro país, es un dato de la realidad preocupante por no decir desesperante o desesperanzadora. De nada sirve pelearse con la realidad o quejarte de ella, hay que tener la inteligencia suficiente para imaginarla mejor y la perseverancia para transformarla en el sentido imaginado. En otras palabras no solamente hay que gobernar el presente sino también el futuro".
El encuentro, del que surgirá el Estatuto de Montevideo en materia de migración y desarrollo compartido, tiene carácter preparatorio para la XVI Cumbre Iberoamericana de presidentes que tendrá lugar los días 4 y 5 de noviembre en la ciudad.
Los temas, que serán abordados en distintas mesas de trabajo, tendrán como eje programático la necesidad de delinear políticas migratorias de Estado, ante el crecimiento de este fenómeno en la última década. Políticas poblacionales y desarrollo; migración y derechos humanos; políticas de regulación e integración ante los flujos migratorios; cooperación para el tratamiento de los flujos migratorios entre Iberia y América Latina; "ganadores" y "perdedores" en las políticas migratorias; migraciones y género, serán los puntos centrales del debate.
Las reuniones serán hoy, lunes y mañana, martes, en el Palacio Legislativo.