Rebar
En la televisión argentina, la batalla del rating se ha ido convirtiendo en una guerra feroz. Hasta hace poco tiempo, se trataba de una "telepenca" entre Susana Giménez y Marcelo Tinelli: pero, últimamente han desembarcado en las pantallas bonaerenses algunos programas que pretenden barrer a los ídolos clásicos con verdadera fuerza de "tsunami". Tinelli se amarga, y no se resigna a figurar entre las primeras víctimas.
Cuando "Montecristo" y "Sos mi vida" disputaban encarnizadamente los topes de puntaje, estalló "Amas de casa desesperadas", una tira yanqui que es seguida por treinta millones de norteamericanos con una "pasión auditiva" que supera a la que pudieran provocar los informativos de la guerra en Irak. Es la clásica historia del pueblo chico infierno grande, desnudando una vez más una problemática social que no encuentra solución. En la teleaudiencia hay de todo: gente que no sufre y quiere saber qué es esa curiosidad de sufrir; y gente que sufre y se consuela al pensar que otros sufren todavía más.
Adivinando el suceso que rápidamente alcanzará "Amas de casa desesperadas", Tinelli presenta el cuadro de un "Amo de TV desesperado". Ya no sólo venían empalideciendo sus brillos los teleteatros del seductor Pablo Echarri (que enloquece a "ellas") y de "la uruguayita Natalia" (que enloquece a "ellos") sino que, al día de hoy, Araceli González y el resto del cuarteto femenino que protagniza la serial de la angustia doméstica, van en busca del dominio del "rating" con incontenible empuje. Marcelo se esfuerza por remontar sus puntos (algo así como le ocurre a Peñarol)... pero no tiene mayor suerte. Ha cantado y bailado con medio mundo: eso no alcanza. Piensa y piensa en hallar algo distinto, una primicia absoluta; en lanzar una bomba que no moleste a Bush. Ni el músculo duerme ni la ambición descansa.
Mis espías exclusivos que merodean por los canales de allende el río, me informan (aunque no les creo del todo) que Tinelli estaría estudiando un acuerdo con el capo de "La Bolivariana S.A." para que dé "el golpe del milenio" protagonizando algo nunca visto en un programa de "Showmatch". Se reconoce el éxito de don Hugo en su espacio "Aló Presidente", con el que ha conseguido amargarle el descanso dominical a millones de venezolanos: allí, durante horas y horas, el hombre que, en el escudo de su patria, le dobló la cabeza hacia la izquierda al insolente equino que la inclinaba hacia la derecha... habla desde "El discreto encanto de la escuadra redonda" hasta "El déficit sexual del cangrejo". Ahora, en amistoso gesto, aparecería sobrevolando el Obelisco, y descolgaría una lluvia de petrodólares para aliviar las penurias del gran pueblo argentino salud. El estadista campeón de América y del Mundo, también astro de TV, le regalaría a Tinelli la gran nota: falta la aprobación de Mister K que, aparentemente, no vería el proyecto con buenos ojos...