Luis Romero dejó los zapatos de fútbol, al menos por un rato, y se calzó los guantes de boxeo.
El ex delantero de Sud América, Basáñez, Peñarol, Cagliari, Nacional y River Plate entrena todos los mediodías en el Palermo Boxing Club junto al púgil amateur Robert Leivas junior.
"Empecé a ir porque mi señora es conocida de Robert Leivas (padre) y comenzó a entrenar con él. Al poco tiempo yo también empecé a ir. Entonces ella trabajaba con el padre y yo con el hijo. Ahora ella dejó de ir porque está embarazada, pero yo sigo entrenando", comenzó explicando el "Lucho".
El futbolista encontró en el boxeo un ambiente muy diferente al que él está acostumbrado. "Me gusta. Es completamente distinto al fútbol. Hay una gran amistad entre todos. Me da la impresión de que en el boxeo hay más principios. Y también más gente. Muchos piensan que los que boxean son de determinada clase social, pero va gente de todo tipo. Hay una banda bárbara y mucha gente conocida, como el propio Jorge Rama", contó. Y luego agregó, bromeando: "Aunque a Susana Giménez no la trajo nunca. Romero, que estuvo a punto de arreglar con Cerro Largo FC, realiza el entrenamiento que necesita por su condición de futbolista, pero luego se queda a hacer un poco de guantes junto a Leivas junior. Y parece que es bastante bueno. "El `Chino` chico me dice que me defiendo bastante, pero para mí que me debe afilar para luego destrozarme", finalizó.