Uruguay y los países que integran la misma silla en el directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) suscribieron un duro documento sobre los cambios en el poder de voto que impulsa el organismo y donde se critica su prédica a favor de mayor flexibilidad laboral y de mayor apreciación de las monedas mientras no pone el mismo énfasis en una mejor distribución del ingreso y en que los países desarrollados liberen el comercio.
Este documento será presentado por la ministra argentina de Economía, Felicia Miceli, mañana durante la asamblea del FMI y el Banco Mundial que se desarrolla en Singapur.
La declaración se hace en nombre de los países que integran la misma silla en el directorio del Fondo y que son Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay.
La postura ante la reforma del FMI se acordó entre Argentina, Paraguay y Uruguay durante la reunión de ministros de Economía que se realizó el viernes 1° de septiembre en Rio de Janeiro.
En la declaración se cuestiona el incremento de la cuota y del poder de voto de países como China, Corea, México y Turquía. Se sostiene que la nueva fórmula resultará en una aun mayor representación de los países desarrollados en el proceso de toma de decisiones del FMI. "Si la reforma es para ayudar la legitimidad del FMI debería resultar en un incremento del poder de voto de los países en desarrollo como grupo", expresa la declaración.
Luego de repasar los riesgos y perspectivas de la economía mundial, los países lamentan que las iniciativas contenidas en la reforma del Fondo "no mencionen explícitamente la importancia de una mejor distribución del ingreso". Eso "ayudaría a la búsqueda de legitimidad del FMI", dicen.
El documenta expresa que "no es conducente la defensa sistemática (del FMI) por más flexibilidad laboral", la que "frecuentemente es una manera elegante de reclamar por menos protección y retribución para los trabajadores". En lugar de ello el documento sugiere que los técnicos pidan "por el cumplimiento de las regulaciones laborales en los países" y que "consulte a la Organización Internacional del Trabajo".
El documento también cuestiona la vigilancia que lleva y llevó adelante el organismo sobre la economía de los países a los que asiste. y en especial sobre las políticas de tipo de cambio. Señala que "la efectividad" de la tarea del FMI debe basarse "en la persuasión y no a través de un rol policial" que le ha generado "una pérdida de eficiencia" en esos países que están bajo programa con el FMI. Este es el caso de Uruguay pero no de Argentina.
Los gobiernos firmantes del documento dijeron esperar del FMI una posición más fuerte sobre reformas en el comercio de los países desarrollados que "podrían haber hecho mucho más por llevar la Ronda de Doha a una solución satisfactoria".
"Lo que necesitan la mayoría de los países en desarrollo es un acceso más efectivo a los mercados a precios justos para sus productos", afirman los países en el documento.
AUTOELOGIO. En el capítulo sobre Uruguay habrá una enumeración sobre los logros alcanzados recientemente y se remarca que la "economía continua mostrando un desempeño satisfactorio". Se destaca cómo el país logró crecer más de lo previsto a pesar del "importante shock" generado por la sequía y la suba en el precio del petróleo. Allí se alude a las políticas del gobierno junto a la agenda de reformas estructurales -aunque pocas fueron aprobadas todavía- y a los "incentivos apropiados" incluidos en las medidas oficiales.
Se cita "el progreso significativo" en la suba en el empleo, en la equidad social y reducción de pobreza aunque se reconoce que "todavía hay un considerable camino por recorrer".
En el documento se marca que "el fuerte desempeño fiscal" permitirá cerrar el año con una baja de la relación deuda Producto Interno Bruto 40% por debajo de los niveles de tres años atrás.
Por Uruguay están en Singapur el presidente del Banco Central, Walter Cancela -gobernador ante el FMI- ,el secretario general y el gerente de política monetaria y operaciones de la institución, Aureliano Berro y Alberto Graña. Por el Ministerio de Economía está el subsecretario Mario Bergara y el jefe de asesores, Fernando Lorenzo. También están los responsables de la oficina de gestión de deuda, Carlos Sténeri y Azucena Arbeleche.
Aprobación a prácticas de gobierno
Chile y Costa Rica son los alumnos aventajados de América Latina en prácticas de buen gobierno, según un nuevo informe del Banco Mundial, que los sitúa a la cabeza en la lucha contra la corrupción y otros indicadores clave. Uruguay se ubica en el segundo escalón de la lista.
Los chilenos, que reciben con frecuencia profusos elogios del organismo multilateral y su institución hermana, el Fondo Monetario Internacional, volvieron a obtener ayer otra palmadita en la espalda.
"Más de una docena de países no miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, incluidos Eslovenia, Chile, Bostwana y Estonia, tienen una mejor aplicación de la ley y un mejor control de la corrupción que países como Grecia o Italia", señala el informe "El buen gobierno importa, 2006".
Tanto Chile como Costa Rica lucen un positivo color verde claro, en uno de los mapas coloreados que forman parte del informe para ilustrar de forma gráfica los mejores y los peores en la lucha contra la corrupción.
Dentro del reducido "club verde claro" están también países como España, Francia y Japón. El mejor de los colores es el verde oscuro, del que hacen gala Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, Suecia y Australia, entre otros países.
Peor parados salen Venezuela y Paraguay, que lucen el color de la vergüenza, el rojo, aunque en una tonalidad clara, diferente del rojo oscuro, el peor de los posibles, de la República del Congo, Chad o Uzbekistán.
Brasil, Colombia y Uruguay, en amarillo (el segundo mejor color) salen también bastante bien parados. El resto aparece coloreado en naranja, lo que indica que tienen mucho por hacer. EFE
Cargada agenda en Singapur
Junto a las reuniones bilaterales con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, la delegación del equipo económico mantendrá contactos con inversores y bancos de inversión internacionales. Los funcionarios realizarán una presentación sobre el país ante inversores organizada por el banco de inversión Merril Lynch. Los funcionarios se entrevistarán con técnicos de la Corporación Financiera de Inversiones del BM, que es la que tiene pendiente de aprobación la financiación para las plantas de celulosa de Botnia y ENCE. No está en agenda todavía una reunión con analistas de la agencia Moody`s. Esta semana la firma anunció que revisará al alza la nota uruguaya y que se entrevistarían con funcionarios uruguayos en la asamblea del FMI y el BM.