Polleros piden a DGI que no ejecute a las avícolas

| Los criadores aseguran que si no se llega a un acuerdo de pago será la muerte del sector, que agrupa a 20 empresas

CANELONES | PATRICIA MANGO

Los criadores de pollos salieron a pedir que la Dirección General Impositiva (DGI) negocie con las avícolas los cerca de U$S 6 millones que éstas le adeudan por el no pago de impuestos y se abstenga de tomar medidas drásticas, porque eso significaría la muerte del sector. También propusieron implementar en el futuro un sistema que prevenga la evasión tributaria.

La situación creada en torno a la evasión de las avícolas generó enfrentamientos cruzados en una multitudinaria asamblea realizada en San Jacinto el jueves.

Empresarios avícolas, criadores (faoneros) y políticos coinciden en que existió una "falla en los controles" y una "evasión" que en todos los casos se evaluó de diferente manera.

"No nos quedamos con la plata en el bolsillo" porque el pollo llegó a costar entre 23 y 25 pesos el kilo durante la época de crisis", dijo a El País el presidente de la Asociación de Avícolas del Uruguay, Jorge Fernández.

Sin embargo, el diputado Esteban Pérez, del Movimiento de Participación Popular (MPP) por Canelones, tuvo una actitud crítica hacia el empresariado, al que acusó de haber evadido "conscientemente" y de no haber vertido ese dinero "que es del pueblo y no del gobierno de turno. Se preguntó "dónde está" la plata que no pagaron. "De contadores y jodedores todos tenemos un poco" ironizó, y aseguró que hay quienes asesoran sobre cómo evadir.

Cuando la asamblea -que duró casi tres horas- tocaba a su fin, el vocero de los faoneros, Daniel Pereira, pidió al legislador que se pusiera "la mano en el corazón" y en lugar de ser "tan duro", pensara en una salida que preserve esa fuente de empleo.

Una veintena de empresas, el 90% de Canelones, con colocaciones que rondan las 600 mil toneladas al año, sostienen que de ejecutarse el cobro de las deudas será el "velorio" del sector, porque se trata de montos "impagables", dijo a El País Miriam Biganzoli, presidenta de la entidad que los nuclea.

propuesta. Para el futuro se manejaron dos alternativas casi idénticas. El sector faonero propuso que se compren precintos para colocar a cada animal. "La DGI cobra por adelantado" el tributo y a la vez "se saca a todos los pollos en negro del mercado", dijo a El País Gustavo Clavijo, integrante del grupo. "Que venga el `Z` (en referencia al director de Rentas, Eduardo Zaidenztat) a cobrarlos si quiere", pidió Pereira, "pero le aseguramos que saca todo el pollo de contrabando del mercado".

El ex ministro de Ganadería colorado y actual legislador, Martín Aguirrezabala, recordó y defendió el sistema que propuso en su gestión, que consistía en registrar la cantidad de pollos que compran las incubadoras y también la cantidad que venden los faoneros a las avícolas. A éstas exigirles que individualicen al pollo y así todos los pollos en la góndola estarán marcados. Es "un muy buen control", aunque reconoció que puede ser "perfectible".

Levantando la voz, Daniel Pereira se dirigió a los empresarios presentes en la asamblea: "Hoy los defendemos y estamos de su lado, pero si salen de esta, nos van a pagar a 30 días; si se atrasan, el pollo pasa a ser del faonero", les advirtió. Y anunció que con ese fin se firmará un contrato en el Ministerio de Ganadería.

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