Después de 10 años, el Estado uruguayo recobró la mayoría accionaria en Pluna a raíz de que Varig dejó de volcar fondos a la aerolínea de bandera nacional.
La participación del Estado dentro de Pluna alcanza hoy al 90%, dijeron a El País fuentes de la aerolínea. Desde hace años se mantenía en 48,6%.
El balance cerrado a junio de 2005 -cuando Varig dejó la gerencia de Pluna- llevó a la brasileña a reducir su participación de un 49% a un 28%, ya que pasó de tener la participación mayoritaria a una claramente minoritaria.
Sin embargo, la disminución de la participación de Varig en Pluna siguió acentuándose en el último año. Si bien aún no ha sido aprobado el balance cerrado a junio de 2006, fuentes de la empresa, confiaron a El País que el resultado reducirá la participación de Varig a un 7%. El resultado del ejercicio fue manejado en una asamblea de accionistas semanas atrás, pero pasará a discutirse a mediados de octubre con el fin de que sea aprobado. Tanto éste como el balance del ejercicio anterior dieron un rojo para Pluna de alrededor de U$S 10 millones.
Los funcionarios y ex funcionarios de la aerolínea cuentan con un 0,36% de las acciones y los hermanos Santiago y Víctor Mesa tienen un 2%.
CRISIS. Al acentuarse la crisis en Varig la aerolínea dejó de volcar fondos a Pluna. Esto generó que el gobierno uruguayo incrementara sus inyecciones de dinero a cuenta de capital para mantener a la aerolínea operando.
En los primeros siete meses del año, el Ministerio de Economía transfirió a Pluna U$S 4,1 millones. Asimismo, el directorio de Pluna ente autónomo aprobó tres transferencias a Pluna S.A. por US$ 935.615, U$S 3.064.385 y U$S 600.000 "como parte irrevocable con cargo a futura integración de capital", según consignó el Tribunal de Cuentas.
Parte de esos pagos fueron destinados a saldar una deuda en la Cámara Compensadora de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo que tenía Varig. Si no se hacía el pago, Pluna corría riesgo de dejar de operar.