DANIEL ROSA
Nacional es indudablemente la gran decepción en el arranque del torneo Apertura. Octavo en la tabla de posiciones con sólo cinco puntos de los 12 disputados y con una pobre producción ofensiva (cinco goles), los tricolores están lejos de ser el equipo arrollador que se suponía sería.
Diego Godín, Adrián Romero, Marcelo Tejera, Diego Alonso y Diego Perrone llegaron para este segundo semestre del año a reforzar un grupo que es cierto ya no tenía en sus filas al joven goleador Luis Suárez (transferido al Groningen de Holanda) ni al enganche Juan Albín (al Getafe), pero que mantuvo a Jorge Bava, Diego Jaume, Marco Vanzini, Sebastián Vázquez, Jorge Martínez, Jorge Brítez, Javier Delgado, Carlos Juárez y Gonzalo Castro por nombrar a algunos de los futbolistas que fueron determinantes en la obtención del bicampeonato.
El plantel tricolor es quizás el más rico del medio y sin embargo está a siete puntos del líder, Danubio, cuando se llevan disputadas sólo cuatro jornadas. Los escasos cinco puntos logrados son producto de la peor racha de resultados desde que Martín Lasarte es el entrenador tricolor, lo cual también redunda en el comienzo más flojo de torneo con el actual timonel. Y hay una razón fundamental para ello: el técnico aún no encontró el equipo.
Varios motivos coadyuvaron para eso, como las lesiones, las suspensiones y el desgaste físico y mental del plantel. Y dentro de este contexto, hay un futbolista al que Nacional echa muchísimo de menos: Gonzalo Castro.
El punta tricolor jugó sólo la primera fecha y Nacional ganó 3-1 sobre Central Español con un gol suyo. En los siguientes tres encuentros, los tricolores perdieron ante Danubio (1-0) y empataron frente a Tacuarembó (2-2) y Bella Vista (0-0), con un dato determinante: hicieron en tres encuentros un gol menos que en el único que disputó Castro.
BAJAS. El sábado a la mañana el doctor Carlos Suero, jefe de la sanidad tricolor, confesaba a El País: "Hacía mucho tiempo que no teníamos tantos lesionados". Ese día Tejera, Godín, Castro, Márquez, Alonso y Mansilla habían tenido que ser revisados por el profesional. Sólo los dos primeros pudieron actuar un día después ante Bella Vista, porque los demás siguen en recuperación.
Las ausencias por lesión han sido la constante de Nacional en esta nueva temporada. "No tuvimos problemas nunca y ahora se dieron todos juntos", se lamentó Lasarte. A eso se le deben añadir las suspensiones, porque Brítez y Jaume ya estuvieron suspendidos y el paraguayo vio nuevamente la roja el domingo, por lo cual estará al menos los próximos dos partidos afuera.
Las constantes variantes no han permitido que el equipo se automatice y por tanto el nivel de juego sea bajo, aunque también es cierto que la mayoría de los futbolistas están por debajo de lo que pueden dar. De acuerdo a las declaraciones de los jugadores, todo apunta a que el motivo es el desgaste físico y mental. El primero por jugar Apertura y Libertadores al mismo tiempo, luego la pretemporada y la gira por España y actualmente el Clausura y la Sudamericana.
LA RACHA. De los últimos nueve puntos que disputó Nacional sólo obtuvo dos, cediendo siete. Esto significa la peor racha con Lasarte como conductor. Hasta el domingo el período menos productivo del entrenador tricolor en tres partidos se había producido a finales del año pasado, cuando por el torneo Apertura (entre las fechas 13 y 15) hilvanó tres empates consecutivos: 0-0 frente a Liverpool y Peñarol y 2-2 ante Defensor. Fueron tres puntos de nueve.
Coincidentemente, es el peor arranque de Nacional con Lasarte. En el Uruguayo Especial 2005 ganó los tres primeros juegos y empató el cuarto; en el Apertura 2005 triunfó en los tres primeros encuentros y perdió el cuarto; y en el Clausura 2006 venció en los cuatro primeros encuentros.
La pregunta en el ambiente es una sola: ¿Nacional se cae? No empezó bien, decepcionó en su arranque, pero todavía faltan 11 fechas, lo cual es mucho. La falta de puntos, igualmente, ya comienza a apremiarlo. Será cuestión de enderezar el rumbo y, sobre todo, de curar a los enfermos para que Lasarte finalmente pueda hacer funcionar el equipo para que se transforme en todo lo arrollador que está capacitado para ser.