Le llevó 13 años a la Intendencia Municipal de Montevideo darse cuenta del grave error que fue implantar en algunas zonas de la capital el actual régimen de estacionamiento tarifario.
La empresa privada, sin arriesgar mayormente capital ni tener competencia, logró un negocio muy lucrativo a costa de los automovilistas montevideanos -que ya pagan abultados impuestos por "el pecado" de circular en la ciudad.
El error estuvo en compartir las ganancias con una empresa privada, cuando el trabajo de fiscalización y sanción lo cumple exclusivamente el inspector municipal. La empresa se encarga del transporte del inspector y de trasladar el auto infractor a una zona de penitencia.
Ahora, aunque sin reconocer su equivocación durante todos estos años, la Intendencia anuncia el retorno al viejo sistema de la "Zona Azul", en el cual toda la ganancia es para la comuna. Salvo que se administre como los casinos y le hagan dar pérdidas.